A pesar de que el candidato presidencial de la ultraderecha en Colombia se presenta como un outsider de la política, su creciente apoyo proviene de individuos que pertenecen a lo que él mismo denomina despectivamente “los de siempre”. Este fenómeno se evidenció recientemente con el respaldo del clan Char, un influyente grupo familiar de empresarios y políticos que ha estado vinculado a gobiernos anteriores, incluyendo los de Iván Duque, Juan Manuel Santos y Álvaro Uribe.
El relato del “outsider”
De la Espriella, un abogado penalista, sostiene una narrativa de outsider, argumentando que nunca ha ocupado un cargo público ni ha competido en elecciones. Sin embargo, la llegada de figuras vinculadas al establishment político a su campaña comienza a debilitar esta imagen, planteando un desafío a su mensaje de rechazo hacia la política tradicional.
Riesgos en la narrativa
Este apoyo inesperado del clan Char podría representar un riesgo significativo, ya que su atractivo entre el electorado depende en gran medida de su imagen como alternativa al establecimiento político. La contradicción entre su posición de rechazo y su cercanía con políticos tradicionales podría afectar su base de apoyo.
El contexto electoral en Colombia sigue evolucionando, y la estrategia del candidato de la ultraderecha será crucial en las próximas semanas a medida que se acerque la elección.