Pérdidas en Pemex durante el primer trimestre de 2026
Petroleos Mexicanos (Pemex) empezó 2026 con resultados financieros negativos, reportando una pérdida neta de 45.992 millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 2.624 millones de dólares. Este resultado representa un incremento del 6,2% en comparación con las pérdidas del mismo periodo del año anterior. En su informe financiero enviado a la Bolsa de Valores, la empresa estatal explicó que la caída en sus números se debió a una disminución en las ventas, un mayor deterioro de activos fijos, así como menores ingresos de otros rubros.
Impacto en las ventas e ingresos
Los ingresos de Pemex durante el primer trimestre alcanzaron más de 365.700 millones de pesos, lo que marca una caída con respecto a las ventas de 395.000 millones de pesos reportadas en el mismo periodo de 2025. El descenso se atribuyó a una menor cantidad de exportaciones, debido a un disminuido volumen de petróleo crudo. La producción se mantiene estancada en 1,6 millones de barriles diarios.
El director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, destacó que, a pesar de la disminución en el resultado neto, se han visto avances en la eficiencia operativa, particularmente en el rendimiento comercial en el mercado interno y en el desendeudamiento. La deuda financiera se redujo un 7,3% en comparación con el cierre del año pasado, situándose en 79.000 millones de dólares, el nivel más bajo desde 2014.
Reestructuración financiera y colaboración con privados
La reestructuración de las finanzas de Pemex ha sido una de las prioridades del Gobierno de Claudia Sheinbaum. A través de esquemas de refinanciamiento y la reciente emisión de bonos, se ha conseguido una notable reducción de la deuda. En febrero de este año, la petrolera volvió al mercado local de capitales tras una pausa de siete años, lanzando una emisión de certificados por 31.500 millones de pesos.
Simultáneamente, el Gobierno federal busca revertir el declive operativo de la empresa, afectada por caídas en la producción de crudo y gas natural. Para ello, se han iniciado proyectos mixtos con empresas privadas que podrían incluir la reactivación de la fracturación hidráulica (fracking) como una estrategia para aumentar la producción de gas natural. También se están llevando a cabo conversaciones con la petrolera brasileña Petrobras, aunque aún no cuentan con proyectos concretos definidos.
Desafíos y controversias
El cambio en la política energética de México, que busca abrirse a la inversión privada tras un periodo más restrictivo, enfrenta retos significativos. Recientemente, la petrolera ha estado en el centro de la controversia debido a incendios y derrames en sus instalaciones. A comienzos de este año, la refinería Dos Bocas, ubicada en Tabasco, reportó un incendio, además de un megaderrame de crudo en el Golfo de México. Tras varias semanas de incertidumbre, directivos de Pemex admitieron su responsabilidad en el derrame que ha afectado las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas desde marzo.