El estadio Santiago Bernabéu se mostraba ayer como un reflejo de la situación actual del Real Madrid, inmerso en una atmósfera de tristeza, resignación y enfado. Con más asientos vacíos de lo habitual, el público recibió a los jugadores en un silencio que contrastaba con el ambiente del partido. Sin embargo, el inicio del encuentro contra el Alavés no pasó desapercibido para algunos aficionados, quienes expresaron su descontento, centrándose principalmente en los jugadores Vinicius y Camavinga, mientras que también hubo pitidos dirigidos a Kylian Mbappé.
La afición, cansada y desilusionada por una temporada marcada por la inconsistencia, se erigió en una voz de protesta. Vinicius, quien se ha convertido en un blanco recurrente de las críticas, compartió este destino con su compañero Camavinga. Este último, quien fue expulsado en un partido anterior contra el Bayern, intentó acercarse a la grada con aplausos tras ser sustituido en el minuto 63, pero recibió silbidos en cada intervención.
Álvaro Arbeloa, exjugador y actual miembro del cuerpo técnico, defendió a ambos jugadores, afirmando que Camavinga «tiene mucha personalidad y experiencia, a pesar de su juventud.» Arbeloa también hizo referencias a los pitos durante el partido, señalando la importancia del apoyo hacia Vinicius, quien aún no ha concretado su renovación con el club tras meses de negociaciones. En respuesta a las críticas hacia el extremo brasileño, Arbeloa afirmó que «no creo que sea una situación generalizada» y destacó el cariño de la afición hacia el jugador.
Silbidos a Kylian Mbappé
Los silbidos no solo se dirigieron a Vinicius, sino que también afectaron a Mbappé, quien escuchó abucheos tras su actuación, a pesar de haber anotado un gol. Su falta de celebración tras el tanto, al igual que su escasa interacción con la grada, reflejó la tensión existente en el ambiente. Antes de finalizar la primera mitad, los silbidos se intensificaron al no convertir una contra clara.
En un Bernabéu prácticamente vacío, la afición mostró su descontento al término del encuentro, aunque los abucheos no tuvieron un impacto significativo. A diferencia de partidos anteriores, no se escucharon gritos hacia la directiva, lo que añade un nuevo matiz a la situación actual del club. Mientras algunos seguidores expresan su frustración, un sector de la grada de animación, controlada por el club, se mantiene al margen del resto de los aficionados.
En medio de este ambiente enrarecido, el defensor Éder Militão tuvo que retirarse del encuentro antes del descanso debido a una molestia muscular, aunque el club restó importancia al hecho. Por otro lado, Dani Carvajal continuó registrando suplencias, lo que plantea dudas sobre sus oportunidades de participar en el próximo Mundial. Arbeloa se limitó a señalar que «pensará en lo mejor para su equipo».