El Debate sobre la Reducción del Impuesto Corporativo en Chile
El debate sobre la reducción de impuestos a las empresas ha cobrado relevancia en Chile, con el gobierno proponiendo disminuir el impuesto corporativo del 27% al 23%. Esta idea se basa en la premisa de que una menor carga tributaria fomentaría la inversión, impulsando así el crecimiento económico del país. Sin embargo, este enfoque enfrenta críticas y es objeto de análisis que van más allá de la intuición.
Implicaciones Teóricas de la Reducción Impositiva
Desde la perspectiva teórica, los impuestos sobre las utilidades corporativas son considerados distorsionadores. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha argumentado que, en comparación con otros tributos, estos son perjudiciales para el crecimiento económico. Esta narrativa ha sustentado durante años la idea de que reducirlos es una política «pro-crecimiento».
No obstante, el primer argumento en contra de esta premisa es que el hecho de que un impuesto sea distorsionador en teoría no garantiza que su reducción genere, en la práctica, efectos significativos sobre el crecimiento, a menos que se ajusten también otros impuestos.
Chile en el Contexto Internacional
De los 38 países de la OCDE, Chile ocupa el lugar 28 en competitividad de su sistema tributario. Esto indica que es necesario realizar mejoras. Sin embargo, cuando se analizan los datos, se observa que la intuición sobre la reducción impositiva pierde fuerza. Un metaanálisis revisado por Gechert y Heimberger concluye que el efecto promedio de reducir el impuesto corporativo sobre el crecimiento económico es cercano a cero, lo que contradice la narrativa política que lo presenta como un motor de desarrollo.
Datos que Desafían la Intuición
Investigaciones como la de David Hope y Julian Limberg, que analizan cinco décadas de datos de países de la OCDE, también indican que el crecimiento no responde sistemáticamente a reformas fiscales de este tipo. A pesar de su importancia, los impuestos no son el único factor que determina la inversión y el crecimiento económico.
El Rol de Otros Factores Macroeconómicos
Estudios del Centro de Estudios Públicos (CEP) han mostrado que aumentos en la tasa corporativa pueden afectar negativamente la inversión privada. La evidencia específica para Chile sugiere que una reducción de tres puntos en la tasa podría, efectivamente, impulsar el PIB a largo plazo. Sin embargo, es crucial no sobrestimar este efecto, ya que la inversión está influenciada por múltiples factores, no solo por la tasa impositiva.
Factores como la incertidumbre política, cambios regulatorios y condiciones laborales también juegan un papel esencial en las decisiones de inversión. La teoría del crecimiento económico, defendida por economistas como Solow y Mankiw, sostiene que estos elementos son más determinantes que cambios aislados en los impuestos.
La Recaudación y el Desarrollo Económico
Además, es vital considerar el papel de la recaudación fiscal en el desarrollo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha señalado que existe un umbral de capacidad fiscal que permite financiar bienes públicos y apoyar el crecimiento a largo plazo. Superar este umbral, lejos de sofocar la economía, puede acelerarla si se acompaña de una gobernanza y un gasto efectivos.
El recorte tributario más expresivo en las últimas décadas ocurrió en Estados Unidos en 2017, cuando se redujo la tasa corporativa del 35% al 21%. Aunque se observaron efectos sobre la inversión, estos no compensaron adecuadamente el impacto fiscal a largo plazo.
Conclusiones sobre el Sistema Tributario
No existe una fórmula sencilla que relacione la reducción de impuestos con un crecimiento garantizado. Las economías que han logrado desarrollarse han creado sistemas tributarios estables, coherentes y capaces de financiar educación e infraestructura.
En este contexto, el debate en Chile podría centrarse no solo en qué porcentaje debe tener el impuesto corporativo, sino en qué tipo de Estado, sistema productivo y qué instituciones se desean financiar.