En la madrugada del sábado, la colombiana Yohana Rodríguez Sierra fue asesinada por un misil lanzado por las fuerzas especiales de Estados Unidos, que impactó en la terraza de su casa en el Estado de Miranda, al norte de Venezuela. Este trágico suceso ocurrió durante la operación Determinación Absoluta, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Los bombardeos, ordenados por el presidente Donald Trump, estaban dirigidos a las torres de telecomunicaciones en una zona montañosa cercana a Caracas, pero resultaron en la destrucción de varias propiedades civiles, causando la muerte instantánea de Rodríguez, de 45 años. Originaria de un corregimiento cercano a Cartagena de Indias, había vivido en Venezuela como comerciante independiente durante más de una década, sin ninguna vinculación con el régimen chavista. Su hija de 22 años, Ana Corina Morales, también resultó herida en una pierna y se encuentra hospitalizada, recuperándose de sus lesiones.
Familiares de Rodríguez han condenado este ataque y compartido su dolor en medios colombianos. Ana Lucía Frías, prima de la víctima, relató cómo Ana Corina envió un mensaje angustiante alertando sobre la situación: “Nos están atacando, ya mi mamá está muerta, prima. No sé cuándo nos volvamos a ver, no sé qué está pasando”. Según su testimonio, madre e hija se despertaron al escuchar una explosión cercana y, al intentar refugiarse, fueron impactadas por el misil. Frías recordó a Yohana como una mujer trabajadora y noble, quien viajaba frecuentemente entre Caracas y Colombia en busca de nuevas oportunidades. En el momento de su muerte, residía en una finca del municipio de El Hatillo, en Miranda.
En un diálogo con la Radio Nacional de Colombia, otra prima de Rodríguez pidió el cese de los ataques y solicitó ayuda internacional para su sobrina y otros civiles afectados. Expresó su confusión sobre por qué se bombardearon áreas con habitantes inocentes, a pesar de que las autoridades ya conocían la ubicación de Maduro. La familia enfrenta la difícil situación de gestionar el entierro de Yohana desde lejos, ya que el cuerpo aún no puede ser repatriado a Colombia.
El presidente Gustavo Petro se pronunció enérgicamente en sus redes sociales, condenando el asesinato de Rodríguez y criticando a quienes apoyan la intervención militar estadounidense en Colombia. Petro cuestionó la indiferencia de algunos sectores ante la muerte de una madre colombiana y recordó la importancia de la historia y la identidad nacional en el rechazo de la colonización. Además, expresó sus condolencias a la familia de Rodríguez, enfatizando su conexión con un pueblo que ha luchado por su libertad.
Hasta el momento, ni las autoridades venezolanas ni estadounidenses han hecho declaraciones sobre la muerte de Rodríguez. De acuerdo con el diario The New York Times, citando a un alto funcionario venezolano anónimo, se reportan al menos 80 víctimas mortales, entre civiles y personal de las fuerzas de seguridad de Nicolás Maduro, como resultado de la intervención del ejército estadounidense. Asimismo, el Gobierno de Cuba confirmó que entre los fallecidos se encuentran 32 militares cubanos que formaban parte del primer anillo de seguridad del presidente venezolano.