La reciente legislación australiana que prohíbe el acceso de menores de 16 años a plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat ha generado un verano atípico para los adolescentes en Sídney. En el muelle de Woolwich, ubicado en uno de los muchos suburbios ribereños de la ciudad, jóvenes como Jamie D., de 14 años, han tomado las calles y los muelles para pescar en lugar de explorar el mundo digital. “He estado viniendo todas las mañanas, creo que he dormido mejor sin mirar TikTok”, comenta Jamie. Sin embargo, la falta de conexión social también presenta desafíos, ya que admite que le resulta complicado coordinarse con amigos debido a la nueva situación social.
La legislación, activada el 10 de diciembre por el Gobierno laborista de Anthony Albanese, busca proteger a los menores de los riesgos asociados al uso de redes sociales. Esta normativa conlleva multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (aproximadamente 30 millones de euros) para las plataformas que no logren verificar adecuadamente la edad de sus usuarios. Hasta la fecha, se han desactivado alrededor de 4,7 millones de cuentas de menores en las diez plataformas clasificadas bajo esta ley.
Durante una comparecencia en Queensland, el primer ministro afirmó: “Sabemos que ha sido difícil para muchos. Todo cambio lo es, pero los jóvenes ahora están interactuando de formas más saludables”. Esta estrategia ha atraído la atención internacional, con otros países como Francia, Nueva Zelanda y Dinamarca considerando implementaciones similares.
A pesar de los esfuerzos del Gobierno, algunos adolescentes han encontrado formas de sortear las restricciones. Aunque muchos jóvenes pasan su tiempo pescando, otros han eludido controles faciales en redes como Snapchat o han conseguido abrir nuevas cuentas en TikTok e Instagram. Esto ilustra la complejidad del reto que enfrenta el Gobierno australiano para controlar el acceso de los jóvenes a estas plataformas.
La comisionada de Seguridad Digital, Julie Inman Grant, expresó que “no se espera que las leyes de seguridad eliminen todas las infracciones”, en referencia a las continuas violaciones. La prioridad es proteger a los jóvenes de las empresas de redes sociales consideradas depredadoras.
Meta, la compañía matriz de plataformas como Facebook e Instagram, informó haber eliminado medio millón de cuentas de menores de 16 años. A pesar de esto, la empresa criticó la premisa de la ley, argumentando que las plataformas permiten a los adolescentes ver contenido sin iniciar sesión, lo que podría crear una experiencia menos personalizada pero aún sigue utilizando algoritmos de recomendación.
Por otro lado, algunos padres se sienten cada vez más frustrados por el contenido al que tienen acceso sus hijos. Marie Easton, madre de dos jóvenes en Nueva Gales del Sur, señaló que, aunque ya no tiene que pagar la versión premium de YouTube, los anuncios se han vuelto más intrusivos, mostrando publicidad para juegos para móviles y apuestas en medio de los vídeos.
La controversia continuó cuando Reddit demandó al Gobierno australiano, alegando que la norma viola los derechos de libertad de comunicación de los adolescentes y que su plataforma no tiene objetivos sociales en interacciones anónimas. La Corte Suprema de Australia examinara este caso junto a otras demandas en el próximo mes.