Valeria Cortés Rivas: La Primera Mujer en Descender a la Fosa de Atacama
A tan solo ocho kilómetros del océano Pacífico, entre Chile y Perú, se encuentra la fosa de Atacama, un entorno marino oscuro y casi inexplorado. En este lugar, la geofísica chilena Valeria Cortés Rivas, de 34 años, realizó una hazaña histórica al convertirse en la primera mujer en descender a sus profundidades, alcanzando los 7.680 metros. Su expedición se llevó a cabo el 23 de enero, a bordo del sumergible chino Fendouzhe, en el marco de la Joint China-Chile Atacama Trench Expedition (JCATE) 2026.
La Expedición JCATE 2026
La JCATE es un esfuerzo colaborativo entre el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) y el Instituto de Ciencias e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias. El objetivo es estudiar los procesos geológicos en uno de los puntos más profundos de los mares chilenos. Valeria, quien también es académica en la Universidad Católica de Chile, ha dedicado más de una década a investigar los procesos geológicos del océano profundo.
Encuentro con el Mundo Marino
Durante su descenso, Cortés y su equipo, que incluía al geoquímico Shuangquan Liu y un piloto, observaron una variedad de especies marinas, como peces translúcidos, pulgas marinas y medusas. La oscuridad del fondo marino reveló criaturas bioluminiscentes que parecían estrellas en el firmamento. «Es como un cielo estrellado dentro del mar», describió Cortés.
Relevancia de la Investigación
La investigación de Cortés es crucial para comprender la sismología de la fosa de Atacama y su impacto en el riesgo de terremotos en Chile. «Mi labor se asemeja a realizar ecografías gigantes de la Tierra, permitiendo visualizar estructuras bajo el lecho marino», explicó. El estudio del ciclo sísmico es esencial para conocer los efectos de la colisión entre las placas tectónicas sudamericana y de Nazca, que pueden causar desastres naturales significativos.
Un Proceso Complejo
La operación no solo involucró el uso del Fendouzhe, sino también la recolección y análisis de materiales físicos. Este proceso se extiende más allá de las inmersiones, ya que se requiere tiempo para conservar y clasificar las muestras. Durante su expedición, Cortés pasó cerca de once horas bajo el agua, donde observó formaciones geológicas resultantes de terremotos anteriores y el movimiento de placas tectónicas.
La Participación Femenina en la Ciencia
Valeria Cortés no fue la única mujer en esta misión. Otras científicas, como la geóloga chilena Paola Peña, quien se convirtió en la cuarta mujer en descender a la fosa de Atacama el 1 de febrero, también formaron parte de la expedición. Asimismo, investigadoras chinas como Mengran Du y Yan Zhang participaron en el proyecto. La siguiente fase de la expedición, liderada por Mauricio Urbina, comenzará con la intención de incluir a más mujeres en la ciencia marina.
Empoderamiento y Reconocimiento
Cortés reflexionó sobre la importancia de su logro una vez concluida la expedición: «No pensé en ser la primera mujer hasta que regresé. La satisfacción de compartir logros entre mujeres es enriquecedora y nos inspira mutuamente». El 11 de febrero, Valeria y Paola fueron recibidas en el Palacio de La Moneda por la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, en conmemoración del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia.
Con un enfoque en la equidad, Cortés expresó: «La equidad debe ser un valor esencial en todos los ámbitos, no solo en la ciencia. Es fundamental que las nuevas generaciones se sientan empoderadas para perseguir cualquier meta que se propongan».