Los neoyorquinos han expresado su descontento con la visita de Donald Trump durante una de las noches deportivas más importantes de la ciudad en décadas. En un Madison Square Garden lleno a capacidad, los aficionados reaccionaron con abucheos en el momento en que el presidente de Estados Unidos, el primero en funciones en asistir a un encuentro de las Finales de la NBA, apareció en su palco protegido por cristales antibalas y proyectado en la pantalla gigante.
La atmósfera era intensa antes del inicio del primer partido de las Finales de la NBA en Nueva York en 27 años, en el que se enfrentaron los Knicks contra los San Antonio Spurs. La serie, que actualmente lideran los neoyorquinos 2-0, se vio marcada por la inesperada aparición de Trump, quien esbozó una sonrisa burlona ante los abucheos del público.
Este evento deportivo, que atrae la atención no solo de los aficionados locales, sino también de medios de comunicación a nivel nacional, ahora se ve ensombrecido por la controversia entorno a la presencia de una figura política en un momento clave para el baloncesto neoyorquino.
Con este telón de fondo, se espera que las Finales continúen generando interés y emoción en la ciudad que nunca duerme.