El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha tomado una decisión importante que afecta directamente a la estrategia migratoria de la Administración de Donald Trump. Este martes, el alto tribunal bloqueó el intento del presidente de desplegar la Guardia Nacional en Chicago como parte de su ofensiva contra la inmigración, marcando la primera vez que la corte se pronuncia sobre el uso de tropas en la aplicación de las leyes migratorias.
La Corte Suprema rechazó, de forma preliminar y temporal, la solicitud de emergencia del Gobierno para revocar un fallo de un tribunal inferior que había impedido el despliegue de cientos de soldados en Chicago. Un tribunal de apelaciones apoyó esta decisión, manteniendo su postura tras una apelación presentada por el Departamento de Justicia. La Corte tardó más de dos meses en emitir su resolución.
Argumentos del Tribunal
El alto tribunal destacó que el Gobierno no ha logrado identificar una fuente de autoridad que permita a las fuerzas armadas ejecutar las leyes en el estado de Illinois. Según los magistrados, Trump no ha invocado ninguna legislación que justifique una excepción a la Ley Posse Comitatus, que prohíbe el uso de tropas en funciones de mantenimiento del orden público.
En este contexto, la Ley Posse Comitatus de 1878 establece excepciones limitadas. Por ejemplo, el presidente puede federalizar a la Guardia Nacional en caso de rebelión o cuando no puede hacer cumplir las leyes con las fuerzas regulares. Este último argumento fue el que utilizó Trump para justificar el despliegue en Chicago; sin embargo, la Corte determinó que el Gobierno no ha cumplido con la carga de demostrar que esta excepción es válida en este caso.
Implicaciones de la Decisión
Los jueces argumentaron que la referencia a «fuerzas regulares» probablemente se refiere a las fuerzas del Ejército de Estados Unidos. Antes de que se pueda federalizar a la Guardia, el presidente necesita una base legal o constitucional que justifique el uso de la fuerza militar en función de la ley, además de demostrar que las fuerzas regulares no son suficientes para el cumplimiento de la ley.
La decisión del Tribunal Supremo fue dividida, con tres jueces conservadores en mayoría y tres disidentes, mientras que los tres magistrados liberales se unieron a la mayoría. El juez Samuel Alito se mostró en desacuerdo, expresando que no había bases suficientes para rechazar la determinación del presidente respecto a la incapacidad de ejecutar las leyes federales de inmigración con los recursos locales disponibles.
Antecedentes y Reacciones
A principios de octubre, Trump había ordenado el despliegue de tropas de la Guardia Nacional de Illinois y Texas en Chicago para proteger al personal federal, especialmente a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza. Este operativo fue recibido con protestas en la ciudad.
Desde el verano pasado, Trump ha intentado desplegar la Guardia Nacional en diversas ciudades gobernadas por demócratas, justificando estos movimientos por una supuesta alta delincuencia. Sin embargo, las estadísticas han demostrado lo contrario, y la oposición de autoridades locales y estatales ha sido contundente.
La reciente decisión del Tribunal Supremo podría fortalecer impugnaciones similares contra el despliegue de la Guardia Nacional en otras ciudades, limitando así la capacidad del presidente para justificar estos movimientos con base en la situación de seguridad pública.