Inicio de una Nueva Fase en la Carrera Presidencial en Colombia
La carrera presidencial en Colombia ha entrado en una nueva fase, marcada por el inicio de tres consultas interpartidistas que buscarán definir candidaturas para la primera vuelta electoral. Sin embargo, en el ámbito discursivo, los candidatos permanecen estancados en un discurso repetitivo, revelando carencias en sus propuestas y estrategias.
Dinámicas Opuestas ante las Consultas
Las consultas interpartidistas han suscitado opiniones encontradas. Curiosamente, los tres principales candidatos según diversas encuestas —Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Sergio Fajardo— no participarán en ellas. Cepeda se ve excluido por una maniobra legal del Consejo Nacional Electoral (CNE), mientras que De la Espriella y Fajardo optan por no involucrarse. A pesar de su ausencia, existen intereses comunes entre estos candidatos: todos buscan que las consultas fracasen.
Rechazo del Pacto Histórico
Desde el Pacto Histórico, se percibe que la “Consulta por la vida”, en la que participan Roy Barreras, Daniel Quintero y otros, busca propiciar la candidatura de Barreras para las elecciones. Si bien esta estrategia no garantiza el éxito de Barreras, existe preocupación en el Pacto por la división que puede causar en el ala progresista. Los seguidores de Cepeda tienen dos opciones: abstenerse de votar o respaldar a Quintero.
Es importante recordar que en 2010 ocurrió un episodio similar entre Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias, en el que Sanín logró consolidarse gracias a apoyos inesperados. En la actual contienda, se rumorea que la oposición y algunos sectores del establishment económico podrían votar por Barreras para debilitar a Cepeda. Sin embargo, esta estrategia enfrenta la incertidumbre sobre si Barreras conseguiría una votación comparable a la de Cepeda en octubre pasado.
Situación en el Uribismo
Por otro lado, De la Espriella enfrenta una situación similar en el uribismo, ya que no le conviene que la “Gran Consulta por Colombia” sea exitosa, especialmente si Paloma Valencia se convierte en la candidata. Tanto De la Espriella como su partido están desincentivando la participación en las consultas, lo que pone en peligro su propia influencia dentro del partido.
La coalición uribista ha evolucionado hacia una forma de ‘neo-uribismo’, caracterizado por un fuerte antipetrismo y centrado en Bogotá, lo que limita su capacidad de movilización en otras regiones.
Fajardo y la Falta de Motivación
Fajardo tampoco se beneficia con la victoria de otros candidatos en las consultas, lo que le ha llevado a abstenerse de participar. Sus aliados parecen carecer de motivación para votar, posiblemente repitiendo el patrón de la fallida coalición Centro Verde Esperanza en años anteriores. Además, la próxima elección del 8 de marzo será determinante para su futuro político.
La Relevancia de las Consultas en el Escenario Político
Sin la participación de Cepeda, De la Espriella y Fajardo, las consultas pierden relevancia y no parecen definir la dirección de la carrera presidencial. Algunos analistas sostienen que estas consultas sirven más para ocultar la crisis de la política colombiana que para solucionarla. Se perciben como un “ritual democrático” sin contenido real, que distrae la atención de la crucial elección del Congreso.
A menos de dos semanas de las elecciones, muchos ciudadanos aún no están informados sobre por quién votar para el Congreso. Una vez pasadas las consultas, comenzará la verdadera contienda electoral, y se espera que surja un debate programático necesario.
Teniendo en cuenta que las inscripciones para candidaturas se cierran el 13 de marzo, es probable que se presenten nuevos actores en la política, lo que podría alterar el equilibrio actual. La correlación de fuerzas en el Congreso, que a menudo pasa desapercibida por el público, será fundamental para entender el futuro político del país.