Un devastador megaincendio azotó Lirquén, una localidad costera de 20 mil habitantes en el centro-sur de Chile, causando la muerte de 19 personas, entre ellas el futbolista Álvaro Alexis Aroca de 20 años y su madre, Paola Bustamante. Este trágico evento ha conmocionado al país, generando un profundo impacto en la comunidad local.
El incendio, que ha devastado cerca del 80% de la zona de Lirquén, provocó que muchas familias perdieran no solo sus hogares, sino también a sus seres queridos. Se informa que 17 de las 19 muertes sucedieron en esta localidad, conocida como la «zona cero» de los incendios forestales que afectan a varias regiones de Chile.
Nelson Aroca Basaur, padre de Álvaro y esposo de Paola, relata que salió de su hogar cuando la situación parecía tranquila. Al regresar, se encontró con el desolador panorama de su casa destruida. “Mi hijo fue un ángel y se va a ir así”, afirmó, mientras recordaba con cariño a su esposa, quien había dedicado su tiempo a actividades sociales en la comunidad.
El joven futbolista había sido operado recientemente por una lesión y su movilidad estaba limitada, lo que dificultó su escape del incendio. Amigos y familiares especulan que Álvaro y su madre intentaron refugiarse en el baño de su casa, donde finalmente fueron alcanzados por las llamas.
Álvaro Aroca era un estudiante de Geología en la Universidad Andrés Bello y un apasionado del fútbol. Participaba en diversas actividades del club Lord Cochrane de Concepción. Francisco Barra, presidente de la rama de fútbol de la institución, subrayó la importancia de su participación en actividades sociales, a pesar de su cargada agenda académica y laboral.
Su padre comparte recuerdos emotivos de su hijo, quien alguna vez soñó con seguir los pasos de su abuelo, un carabinero asesinado en 1972. En su cuenta de Facebook, Nelson Aroca publicó imágenes de Álvaro en su infancia, vestido con un uniforme de Carabineros: un símbolo de orgullo y conexión familiar que ahora se convierte en un doloroso recuerdo.
La tragedia de Lirquén refleja la devastación que los incendios forestales han causado en el país, con comunidades luchando no solo por la pérdida de su patrimonio, sino también por el duelo que ha dejado la pérdida de vidas. La historia del futbolista y su madre resuena en el corazón de muchos, un recordatorio del impacto humano detrás de los desastres naturales.