Tragedia en Guaviare: El dolor de una madre tras perder a sus hijos en bombardeos
El ataúd de Martha Abarca Vilches, una adolescente de solo 17 años, llegó al cementerio sin la compañía de su familia. Su madre, temerosa de nuevas represalias, solicitó que la conectaran por videollamada para poder despedirse. Martha falleció en un bombardeo de las Fuerzas Militares que apuntaba a un campamento guerrillero en el departamento de Guaviare, incidente en el que también murieron otros siete menores de edad. La madre, que en dos meses ha perdido a tres de sus hijos, no se sintió segura para viajar al entierro. Javier Alcides, de 15 años, y Luis Carlos, de 10, fueron víctimas de otro ataque militar en la región amazónica el pasado 1 de octubre. Javier figura en el listado oficial de bajas, mientras que Luis Carlos, aunque sobrevivió, se encuentra desaparecido.
Un contexto de violencia en Colombia
Ambos ataques se dirigían contra alias Iván Mordisco, un disidente que lidera un grupo armado en la zona y utiliza a menores de edad como escudos humanos. Este tipo de operaciones, que han intensificado los bombardeos en los últimos meses, han dejado un rastro de destrucción visible: cuerpos esparcidos y campamentos desmantelados. Las acciones militares han generado una crisis para el Gobierno de Gustavo Petro, quien prometió proteger a las infancias afectadas por la guerra, mientras enfrenta la necesidad de atacar las disidencias.
El duelo de Sonia y el futuro incierto de su familia
Sonia, madre de las tres víctimas y quien prefiere mantener su identidad en anonimato por miedo, refleja el impacto del conflicto en Colombia. A apenas un mes de enterrar a su hijo Javier, se enfrenta a la pérdida de su hija Martha, asesinada en condiciones similares. Según Marcial Quiñonez, abogado de la Fundación Jurídica y Benéfica para la Paz, Martha estaba embarazada de ocho semanas al momento de su muerte. El ataque del 13 de noviembre dejó un saldo trágico: 19 personas muertas, entre ellas siete menores de entre 13 y 17 años.
El operativo se convirtió rápidamente en un escándalo político para el presidente Petro. Mientras Sonia se aferra a la esperanza de encontrar a su hijo Luis Carlos, desaparecido tras el bombardeo en el Amazonas, un juzgado en Bogotá ha ordenado a las autoridades proporcionar información sobre su paradero. Hasta el momento, las respuestas han sido escasas y confusas.
Desaparecidos y el cuestionamiento del Ejército
El comandante de las fuerzas especiales del Ejército, general Omar Moreno, ha negado que Luis Carlos esté en los listados oficiales de capturados. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ha dicho que no lo tiene bajo su custodia, mientras se realiza una búsqueda en la región amazónica. La denuncia por desaparición forzada presentada por la familia subraya la falta de información y el estado de incertidumbre que enfrentan.
El reclutamiento de menores: un problema silencioso
El reclutamiento de niños y niñas en Colombia es uno de los delitos más despreciados y menos documentados. A través de engaños y promesas, grupos armados llenan sus filas con menores vulnerables. En 2024, la Fiscalía registró 604 denuncias formales, aunque se estima que el subregistro es significativo. Un informe de la Jurisdicción Especial de Paz indica que los más afectados son adolescentes entre 12 y 17 años, quienes son atraídos por redes sociales y otros medios.
Un conflicto que continúa y su repercusión en la infancia
Entre 2018 y 2023, la Defensoría del Pueblo emitió 299 alertas sobre el reclutamiento de menores, y muchas veces estos son utilizados como informantes o en operaciones militares. La discusión sobre el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario ha ocupado un lugar central en el debate nacional, con críticas a las acciones del Gobierno y las Fuerzas Militares por parte de sectores progresistas. A medida que se revelan los nombres de los menores muertos en estos operativos, el impacto de la guerra en la infancia rural en Colombia se vuelve más evidente.