Asesinato de Policía Municipal en Culiacán Genera Preocupación
César, un agente de la Policía Municipal de Culiacán, desapareció el 21 de enero, y su cuerpo fue encontrado el jueves cerca del Congreso de Sinaloa. El hallazgo incluía un narcomensaje que advertía: “Todo lo que huela a marino y Juanito Culón se va a morir”. Hasta el momento, ningún grupo criminal ha asumido la responsabilidad del asesinato, y las autoridades no han proporcionado información sobre el posible móvil del crimen. Este hecho se inscribe en un contexto alarmante, dado el creciente número de asesinatos de agentes en el conflicto entre las facciones del Cartel de Sinaloa, los Chapitos y los Mayos. Desde el inicio de esta guerra, en septiembre de 2024, 77 policías municipales han sido asesinados, incluyendo al director de Tránsito.
Contexto del Homicidio
La Secretaría de Seguridad Pública informó que brindó apoyo inmediato a la familia de César, quien tenía 31 años y contaba con once años de servicio en la policía municipal. De las 77 víctimas, siete eran mujeres, y otros 12 pertenecían a la Secretaría de la Defensa Nacional. Este conflicto no solo ha afectado a policías municipales, sino también a elementos de las fuerzas federales, como un marino y un agente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que trabajaba en inteligencia e investigación.
Reacciones Políticas
La diputada local Paola Gárate, del PRI, calificó estos hallazgos como un desafío directo a las autoridades. Criticó la falta de transparencia en la discusión sobre la seguridad pública, enfatizando que la situación no está controlada. “¿Cómo va a estar controlada si, a plena luz del día, un vehículo traslada a una persona asesinada y la abandona sin ser detenido?”, cuestionó.
Impacto en la Fuerza Policial
La Policía de Culiacán ha sido severamente afectada por el conflicto, tanto por los grupos criminales como por las acciones de las autoridades federales. Entre septiembre y octubre de 2024, se desmanteló el Centro de Respuesta Inmediata, el cual contaba con cientos de cámaras de vigilancia en la capital del Estado. Además, una veintena de agentes fueron separados de sus funciones por presuntos vínculos con el narcotráfico, aunque ninguno ha sido presentado ante la Fiscalía General.
A pesar de la crisis, los policías estuvieron a punto de realizar una protesta. Sin embargo, las separaciones y la presión de las autoridades frenaron sus planes. A su regreso a las calles en octubre de 2024, tras una reestructuración, se les restringió su presencia en comunidades rurales y zonas conflictivas, lo que generó desconfianza en su capacidad para operar efectivamente.
Desplome de la Fuerza Laboral
La Policía Municipal ha sufrido bajas significativas debido a asesinatos, renuncias y separaciones, pasando de 1,500 agentes a solo 1,000. Para atender esta crisis, las fuerzas federales han iniciado una campaña para reclutar 400 nuevos agentes. Estos recibirán formación militar en la Universidad del Policía, con apoyo de la Armada y el Gobierno de Sinaloa. Al finalizar su capacitación, se integrarán a la Policía Municipal con un salario de 18,000 pesos (alrededor de mil dólares) y un seguro de vida.