La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha infundido un toque de humor a los preparativos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se celebrará en el país. Durante una reunión en Palacio Nacional con Gianni Infantino, presidente de la FIFA, Sheinbaum recibió de manera simbólica tarjetas arbitrales —amarilla y roja—, advirtiendo: “Si alguien se porta mal, la tarjeta roja”. Este encuentro sirvió para reafirmar que México está listo para el torneo, destacando que la inauguración será “histórica y excepcional”. En un video compartido en redes sociales, la mandataria enfatizó: “Estamos evaluando todo para el próximo Mundial, y todo va a salir maravilloso”.
Infantino, por su parte, compartió el optimismo en sus declaraciones: “Va a ser una fiesta, un éxito para México, porque somos todos mexicanos”. La breve pero significativa interacción entre ambos dejó entrever un ambiente de camaradería. Durante el desayuno, Sheinbaum reveló que el menú consistió en un omelette de flor de calabaza, el cual fue calificado de “¡delicioso!” por Infantino. Sin embargo, tras el tono ligero, se abordaron cuestiones logísticas importantes para la organización del evento que promete ser el más esperado en el mundo del fútbol.
El partido entre México y Portugal, que tuvo lugar el pasado sábado en el estadio Banorte de Ciudad de México, marcó una prueba significativa de los retos que enfrentará la capital durante el Mundial. Este encuentro sirvió de simulacro para evaluar el operativo de movilidad y la logística general del evento. El balance de Sheinbaum fue positivo, destacando que su prioridad era evitar el colapso vehicular en torno al estadio. Señaló que la organización del evento fue un éxito, aun considerando los desafíos enfrentados como largas filas o las condiciones del tránsito. “Con sus dificultades, fue un muy buen operativo de movilidad”, expresó durante una conferencia matutina.
La mandataria subrayó la importancia de las medidas implementadas, que incluyeron estacionamientos remotos y rutas de transporte colectivo, para evitar un posible colapso del tráfico, resaltando que, si no se hubiera hecho nada, podrían haber llegado hasta 100,000 vehículos al estadio. La entrega de las tarjetas arbitrales en Palacio Nacional marcó así el inicio de una serie de retos que ofrecerá México en las próximas semanas.
Facilitando la movilidad durante el Mundial
El Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado iniciativas para facilitar la movilidad durante los cinco partidos que se jugarán en el Estadio Banorte. Clara Brugada, jefa de Gobierno, ha solicitado a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que suspenda clases en el sistema educativo durante las jornadas de los partidos del Mundial, con el fin de reducir el traslado de millones de personas y minimizar el tráfico.
En una conferencia de prensa informal, Brugada afirmó: “Hemos solicitado a la SEP que emita una definición acerca de que esos días se suspendan las clases y a las distintas coordinaciones empresariales que hagan lo posible para que sus trabajadores puedan trabajar desde casa, como en la pandemia”. Se espera que la respuesta a su solicitud llegue pronto.
Además, la presidenta Sheinbaum ya ha declarado el 11 de junio, día en el que México inaugurará el Mundial contra Sudáfrica, como feriado. Este partido se suma a otros cuatro encuentros programados: Uzbekistán-Colombia el 17 de junio; República Checa o Dinamarca-México, el 24 de junio; un encuentro de dieciseisavos de final el 30 de junio y otro de octavos de final el 5 de julio.