Sadio Mané ha dejado una huella indeleble en la historia del fútbol africano al conducir a Senegal hacia la final de la Copa África 2023, tras despachar a Egipto con un gol decisivo (1-0). Con esta victoria, Mané se consolida como el gran jugador africano de la década, dejando atrás a su eterno rival, Mohamed Salah. El próximo domingo, Senegal se enfrentará a Marruecos en Rabat, buscando repetir el triunfo conseguido en 2021.
Marruecos también alcanza la final tras vencer a Nigeria
Marruecos ha regresado a la final de la Copa Africana de Naciones después de haber llegado a esta instancia por última vez en 2004. En un partido de altas tensiones, la selección anfitriona superó a Nigeria en una tanda de penaltis tras un empate 0-0 que se extendió a lo largo de 120 minutos de intenso juego. La definición desde el punto penal fue decisiva, con el arquero marroquí, Yassine Bounou, destacándose al detener un tiro crucial.
Desarrollo del partido entre Marruecos y Nigeria
En los primeros compases, Brahim Díaz estuvo cerca de abrir el marcador con un tiro que se fue apenas desviado. A pesar de haber llegado al partido como el gran favorito, tras anotar cinco goles en los partidos anteriores, Marruecos no logró aprovechar su dominio sobre un Nigeria desconectado de su estrella, Victor Osimhen. La selección nigeriana, que luchó por mantenerse en el encuentro, vio como varias de sus jugadas ofensivas se desmoronaban ante la sólida defensa marroquí.
Un duelo entre titanes: Mané vs Salah
La semifinal entre Senegal y Egipto fue más que un simple partido de fútbol; fue un duelo personal. Mané, quien dejó el Liverpool en 2022, se mostró como el líder indiscutible de su equipo, anotando el único gol del partido y demostrando su gran estado físico a sus 33 años. Por su parte, Salah, quien ha sido elogiado por sus logros anteriores, no tuvo la misma incidencia en el juego, siendo marcado de cerca y luchando por brillar en un encuentro marcado por el miedo al error.
Arbitraje y tarjetas
El árbitro del encuentro, Daniel Laryea, tuvo que gestionar la tensión en el campo, donde se mostraron tarjetas amarillas a Calvin Ughelumba y Raphael Onyedika. Esta intensidad en el juego reflejó la importancia del partido y cómo cada detalle podía cambiar el rumbo del mismo.
La final del próximo domingo promete ser un espectáculo único, donde Senegal y Marruecos buscarán alzarse con la Copa África, dejando atrás los dramas de las semifinales.