Descubrimiento de la ranita de Darwin en Chile
En el año 1834, el naturalista inglés Charles Darwin realizó un significativo descubrimiento en Chile al identificar un diminuto anfibio con una nariz puntiaguda y un asombroso parecido a una hoja, conocido como Rhinoderma darwinii o ranita de Darwin. Esta especie se destaca no solo por su apariencia, sino también por su singular estrategia reproductiva: es el único anfibio entre más de 9.000 especies en el mundo donde el macho incuba los renacuajos en su saco vocal hasta que completan su desarrollo.
Estado de conservación
La ranita de Darwin fue común en los bosques templados del sur de Chile y Argentina durante siglos, pero actualmente se encuentra en peligro de extinción. Sin embargo, recientes hallazgos de nuevas poblaciones han renovado la esperanza entre conservacionistas. El 17 de febrero, se confirmó la existencia de esta especie en la reserva nacional Mocho Choshuenco, tras 30 años sin registros en esta área boscosa de más de 7.530 hectáreas en la región de Los Ríos. El descubrimiento tuvo lugar gracias a una guardabosques, Carla Llanos, quien identificó su silbido, semejante al piar de un pollito, poco después de iniciar su trabajo en la reserva.
Arnoldo Shibar, director regional de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en Los Ríos, subrayó la importancia de este registro, ya que la reserva Mocho Choshuenco se convierte en una nueva área de protección estatal para la especie. “Lo siguiente es identificar la población en este lugar, y eso será objeto de otra investigación que planeamos desarrollar pronto”, comentó Shibar.
Iniciativas de conservación
En esta búsqueda participaron organizaciones no gubernamentales, como Ranita de Darwin, dedicadas a la investigación y conservación de este anfibio. su presidente, Andrés Valenzuela, veterinario y académico, señaló que actualmente hay 56 poblaciones registradas en Chile y una decena en Argentina. Un hallazgo reciente se produjo a fines de 2025 en una propiedad privada en el norte de la Isla Grande de Chiloé. Sin embargo, la protección de esta población es incierta, pues su hábitat coincide con la ruta de una línea de transmisión eléctrica, aprobada sin considerar la especie y que implicaría la tala de un bosque nativo cercano.
Estrategias de recuperación
En julio de 2025, el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático aprobó un Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) para las ranitas de Darwin, que incluye dos especies nativas: la del sur (Rhinoderma darwinii) y del norte, conocida como sapito vaquero (Rhinoderma rufum), ambas clasificadas en peligro y peligro crítico, respectivamente. Este plan se desarrolla de manera binacional entre Chile y Argentina, involucrando diversas instituciones públicas y privadas en su conservación.
Impacto y amenazas
Históricamente, la ranita de Darwin era abundante en los bosques del sur de Chile, como documentó Darwin en sus apuntes. Sin embargo, desde la década de los ochenta, ha experimentado un decline notable en muchos de sus antiguos hábitats, lo que la ha llevado a estar considerada en peligro de extinción. Recientemente, un estudio internacional, publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, reveló que la enfermedad llamada quitridiomicosis, causada por un hongo microscópico que afecta la piel de los anfibios, probablemente ingresó a Chile desde Asia en los años setenta, desencadenando brotes epidémicos y una drástica reducción de la población de ranitas de Darwin.
Este hongo, junto con la pérdida de hábitat, representa una de las principales amenazas para la especie. Por este motivo, algunos ejemplares están siendo reproducidos en cautiverio en el Zoológico de Londres, desde octubre de 2025, cuando 54 individuos fueron rescatados de emergencia en Chiloé. Se estima que casi el 90% de la población de ranitas en esa área murió debido a la ⟨quitridiomicosis⟩ en un período de dos años. El objetivo es reinsertarlas en su hábitat natural, cuando sea seguro, para que vuelvan a habitar los bosques del sur de Chile.