Protesta en Palma contra la Masificación Turística
Los ciudadanos de Mallorca se congregaron este domingo por la tarde en Palma para manifestarse por tercer año consecutivo contra la creciente masificación turística en el archipiélago. En 2025, Mallorca alcanzó un récord de 18,9 millones de visitantes, lo que ha intensificado las tensiones entre turistas y residentes. Según la Policía Nacional, la movilización concentró a 25.000 personas, mientras que la plataforma Menys Turisme, Més Vida estima que la cifra asciende a 70.000 asistentes.
Organización de la Manifestación
La organización está compuesta por 60 colectivos sociales, ecologistas y sindicales que abogan por mitigar la saturación de infraestructuras y servicios, que afecta la calidad de vida de los residentes. La marcha fue encabezada por una pancarta con el lema “Mallorca al límit”, simbolizando un reclamo colectivo por un desarrollo turístico sostenible.
Incidentes Durante la Marcha
Durante la protesta, al menos ocho manifestantes resultaron heridos debido a cargas policiales. Dos de ellos fueron trasladados a un centro médico con pronóstico reservado, mientras que otros seis recibieron atención en el lugar y fueron dados de alta. Aunque la manifestación se desarrolló pacíficamente, la situación se tornó tensa cuando la Policía Nacional impidió el acceso a la plaza de Ses Voltes, donde se iba a leer un manifiesto.
Controversias y Demandas Comunes
La convocatoria estuvo marcada por la polémica, especialmente tras la difusión de un manual que alentaba acciones contra la turistificación y la reciente detención de dos activistas, quiénes vandalizaron escaparates de inmobiliarias. Este movimiento sigue el impulso de una anterior manifestación en julio de 2024, que también reunió a más de 20.000 personas. Las solicitudes se centran en frenar la gentrificación, preservando el acceso a la vivienda y el agua, así como la protección de espacios naturales.
Uno de los manifestantes, Daniel Camargo, de 23 años, expresó su preocupación sobre la imposibilidad que tienen los jóvenes de competir por la vivienda en un entorno donde los precios están en constante aumento. A lo largo del recorrido desde la plaza de España hasta el Paseo del Borne, las calles fueron adornadas con carteles que decían: “Mallorca no está en venta” y “No reconozco mi tierra”.
Propuestas Futuras y Respuesta del Gobierno
Dani Comas, portavoz de la plataforma convocante, enfatizó la necesidad de abordar el “monocultivo turístico” y anunció una próxima manifestación en Sóller para el 8 de agosto. La presión por parte de los ciudadanos ha crecido en medio de la sensación de que el Gobierno actual, liderado por Marga Prohens, no ha tomado medidas efectivas para mitigar la saturación turística.
A pesar de las prometidas soluciones y la creación de la mesa del Pacto Social y Político por la Sostenibilidad, muchas entidades han abandonado el foro, argumentando que el gobierno se escuda en él para evitar decisiones reales que promuevan cambios significativos.
Mientras tanto, las estadísticas sugieren que el archipiélago sigue rompiendo récords de visitantes, alcanzando cerca de 19 millones de turistas el año anterior, sobrecargando las capacidades de un territorio que alberga a 1,2 millones de residentes. El debate sobre el futuro del modelo turístico de Baleares y su impacto en la calidad de vida de los ciudadanos sigue abierto, sin respuestas definitivas ante el creciente descontento social.