Las quejas contra Ticketmaster, la principal boletera en México, han aumentado recientemente, especialmente tras los altos precios de entradas para conciertos de artistas como Hilary Duff, Pulp, BTS y Harry Styles. Los usuarios en redes sociales han expresado su frustración, preguntándose si la «burbuja inmobiliaria o la de Ticketmaster» estallará primero. En respuesta, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido lineamientos dirigidos a las boleteras para asegurar transparencia en los costos y proteger a los consumidores.
Un caso emblemático fue el de BTS. En enero, la revelación de precios para sus tres conciertos en el Estadio GNP de Ciudad de México posicionó a la capital entre los mercados más caros de la gira mundial de la banda. La entrada más cara alcanzó los 17.782 pesos (aproximadamente 1.030 dólares), en contraste con las entradas en Corea del Sur, que costaban casi seis veces menos. Esta situación generó un movimiento significativo entre la ARMY, la comunidad de fanáticos de BTS.
Acciones de Profeco para la protección del consumidor
La intervención de Profeco se intensificó tras la multa de más de cinco millones de pesos impuesta a Ticketmaster por irregularidades en la venta de boletos para el concierto de BTS. El 19 de febrero, la institución comunicó una serie de nuevos lineamientos para proteger a los consumidores que compren boletos para eventos masivos.
- Derecho a la información clara y oportuna:
- Los promotores deben informar sobre lugar, fechas, horarios y políticas de cancelación al menos 24 horas antes de la venta;
- Deberán proporcionar un mapa del recinto con secciones y asientos disponibles;
- Transparencia en precios y cargos:
- El precio total debe ser claro desde el inicio de la compra, incluyendo impuestos y comisiones;
- No habrá incrementos en el precio durante el proceso de compra;
- No se permitirán cargos ocultos y los servicios adicionales deben ser opcionales;
- Garantías en el proceso de compra:
- Las boleteras deberán proteger sus sistemas de compras a gran escala;
- En filas virtuales, deberán dejar claro que el acceso no garantiza disponibilidad;
- Garantizarán disponibilidad de boletos en todas las secciones en cada fase de venta;
- Devoluciones y cancelaciones:
- En caso de cancelación, se procederá al reembolso total y, si es responsabilidad del proveedor, se ofrecerá una bonificación del 20%;
- Cualquier modificación debe comunicarse 24 horas antes del evento.
Ticketmaster expresó su disposición a cumplir con estas nuevas regulaciones y trabaja en su implementación. Sin embargo, el problema principal radica en la considerable concentración del mercado, ya que Ticketmaster y su socio Ocesa controlan una gran parte de los espectáculos masivos en México, limitando la competencia. Este tema también ha sido objeto de debate en otros países; por ejemplo, en mayo de 2024, el Departamento de Justicia de EE. UU. presentó una demanda antimonopolio contra Live Nation Entertainment y Ticketmaster.
Factores detrás del aumento de precios
La pandemia de COVID-19 fue un catalizador para la industria musical, generando una demanda acumulada por eventos en vivo tras el confinamiento. Según Mario Larios, CEO de Parte 1, una empresa de relaciones públicas, la necesidad de disfrutar de experiencias colectivas llevó a un incremento significativo en los precios de los boletos. Larios señala que, aunque los artistas fijan sus precios, la realidad es que muchos consumidores continúan pagando altas tarifas.
Cuando la demanda supera la oferta, los precios tienden a elevarse. En el caso de BTS, Ticketmaster reportó más de 2,1 millones de intentos de compra para 136.400 boletos, lo que resultó en filas virtuales y una rápida venta de entradas. Los precios en plataformas de reventa como Viagogo y StubHub llegaron a superar los 54.000 pesos (unos 3.126 dólares). Profeco ha señalado que se sancionarán las prácticas abusivas en estas plataformas.
Según la política de Ticketmaster, el «precio base» lo determinan artistas y promotores, pero las tarifas adicionales que aplica la boletera impactan el costo final que paga el consumidor. Estas tarifas han sido objeto de críticas en México por su creciente proporción del precio total de los boletos. En 2025, Ticketmaster confirmó que sus cargos por servicio aumentaron del 22% al 24%, lo que representa un costo adicional considerable para los consumidores.