Gustavo Petro, presidente de Colombia, ha expresado su inquietud esta semana, sintiéndose vulnerable en la Casa de Nariño debido a las amenazas insinuadas por Donald Trump. El ex presidente estadounidense ha utilizado términos como «drogadicto» y «narcotraficante» para referirse a él, además de incluirlo en la lista Clinton y retirar su visa. Esta situación lo llevó a dudar sobre su seguridad, especialmente considerando la reciente captura de Nicolás Maduro en circunstancias similares.
Sin embargo, un giro inesperado se produjo: Petro y Trump mantuvieron una conversación de una hora el miércoles, donde ambos quedaron satisfechos. Este encuentro cambió el tono de Petro, que llegó a una entrevista posterior con una postura más conciliadora. Durante esta charla, Petro sugirió que sus visiones sobre la lucha contra el narcotráfico y la situación en Venezuela no son tan diferentes a las de Trump y bromeó sobre su capacidad pragmática.
Retos en la presidencia
Petro se enfrenta a un periodo crítico en su mandato, con solo ocho meses restantes. Su presidencia ha estado marcada por escándalos de corrupción que han afectado a exministros y un clima de violencia persistente en el país, lo que ha dificultado sus esfuerzos por alcanzar la paz. A finales de diciembre, declaró una emergencia económica para cubrir un déficit en el presupuesto de 2026, reflejando la inestabilidad política y económica de Colombia.
Preguntas sobre la seguridad
Pregunta: ¿Temió realmente correr la misma suerte que Maduro?
Respuesta: Indudablemente. Un presidente en conflicto con ciertos intereses puede ser removido.
P: ¿Ha reforzado su seguridad de alguna manera?
R: Aquí ni siquiera hay defensa antiaérea. El enfoque ha sido hacia la lucha interna, y no se cuenta con la tecnología para defenderse de ataques aéreos.
P: ¿Sus servicios de inteligencia le advirtieron sobre un peligro real?
R: No fue necesario. Trump ha hablado de amenazas por meses, pero opté por convocar a la resistencia popular en todo el país.
P: ¿La amenaza se ha desvanecido?
R: Creo que se ha congelado, pero debo ser cauteloso. No conocíamos detalles sobre un posible ataque, solo que había planes en curso.
P: ¿Qué detalles tiene sobre esa conversación con Trump?
R: Durante nuestra llamada, Trump mencionó que estaba contemplando «cosas malas» para Colombia.
El diálogo con líderes regionales
P: Usted también ha hablado con Delcy Rodríguez, la presidenta de Venezuela en ausencia de Maduro. ¿Cuál es su perspectiva en medio de la influencia de Trump?
R: Tengo una buena relación con Delcy. Ella busca fortalecer la unidad en América Latina, pero necesita unir al pueblo venezolano para evitar la colonización.
P: ¿Ella ha solicitado ayuda?
R: Benedetti, su ministro del Interior, fue testigo de mis propuestas de mediación, pero no tengo claridad sobre si Trump las escuchó.
P: ¿Cree que Diosdado Cabello puede ser un factor desestabilizador?
R: Todas las fuerzas políticas deben coexistir; la violencia no es la solución a conflictos internos.
P: ¿Qué opina de María Corina Machado, líder de la oposición?
R: Su discurso necesita un cambio. Las decisiones erradas, como recibir un premio de Trump, no ayudan a su causa.
P: ¿No se considera que las últimas elecciones en Venezuela fueron libres?
R: Para mí, no lo fueron; varios países, incluyendo Brasil y México, compartieron esta posición.
Perspectivas de mediación
P: ¿Cree que hubo un impacto negativo por la negativa de Maduro a abandonar la presidencia?
R: Sin duda, el no reconocimiento de esas elecciones complicó la situación y cerró las puertas a mediaciones.
P: ¿Cuál es su opinión sobre la política exterior de Estados Unidos respecto a Venezuela?
R: Hay un choque entre visiones. La ley estadounidense permite intervención en caso de actividades criminales, pero en el derecho internacional, esto podría llevar a conflicto global.
P: ¿Cuándo espera la visita de Delcy Rodríguez a Bogotá?
R: Necesita prepararse y comprender la situación interna en su país antes de proceder.
P: ¿Y usted, cuándo visitará la Casa Blanca?
R: Primero, los cancilleres se reunirán en Washington para coordinar esa visita.
P: A pesar de su conversación con Trump, ha habido cambios en seguridad y negociaciones. ¿Le ha solicitado Trump que retire el estatus político a ciertos grupos criminales?
R. En realidad, no reconozco a esos grupos como legitimados, ya que han actuado por codicia. Sin embargo, la fiscalía debe asumir negociaciones que aún no se han concretado por miedo a represalias.
P: ¿Cree que Iván Cepeda tiene lo necesario para sucederle en las elecciones?
R: No puedo involucrarme en política; está prohibido.
P: ¿Qué tipo de expresidente planea ser usted?
R: No soy como Álvaro Uribe. Prefiero enfocarme en la literatura y la escritura en lugar de participar activamente en política.
P: Ha comentado sentirse solo como presidente. ¿Cómo se siente ahora que queda poco de su mandato?
R: Lejos de sentirme solo, este apoyo popular es un motivo de satisfacción.