Incautaciones de cocaína en Colombia: ¿realidad o exageración?
El 14 de enero, Gustavo Petro, presidente de Colombia, afirmó que su Gobierno ha incautado más de 3.000 toneladas de cocaína, posicionándose como el mandatario con el mayor récord mundial en este ámbito. Sin embargo, un análisis cuidadoso de las cifras oficiales plantea serias dudas sobre la veracidad de estos números, indicativos de una posible distorsión en la contabilidad de las incautaciones.
Incautaciones fuera de Colombia
Una gran parte de las incautaciones que el presidente celebra como logros propios provienen de operaciones realizadas fuera del país. En este sentido, Colombia registra principalmente los resultados obtenidos gracias a la cooperación internacional. Esto incluye interceptaciones de cargamentos en aguas internacionales, puertos extranjeros o en el espacio aéreo de otras naciones, lo que ha cambiado el panorama de la lucha contra el narcotráfico.
Según el portal paraquelosdatos.com, mientras que en 2010 Colombia contabilizó solo 0,9 toneladas en incautaciones internacionales, para 2024 esa cifra creció hasta 594 toneladas. En 2025, se espera que se alcancen las 626 toneladas. Prácticamente el 70% de las incautaciones reportadas por el Ministerio de Defensa en 2024 fueron realizadas por autoridades de otros países, una cifra que en 2025 se mantuvo en el 64%.
Caída en incautaciones nacionales
En contraposición, las incautaciones dentro del territorio colombiano han ido en descenso. En 2021, las autoridades incautaron cerca de 400 toneladas, cifra que cayó a 294 en 2024 y a 359 en 2025, de acuerdo con datos oficiales.
El Gobierno ha defendido que estas incautaciones internacionales son un logro de la inteligencia colombiana, que trabaja en conjunto con otros países. Pedro Sánchez, ministro de Defensa, afirmó recientemente que el 60% de las incautaciones internacionales se deben a la información proporcionada por Colombia.
Críticas de los expertos
A pesar de las afirmaciones oficiales, varios expertos en seguridad han expresado su preocupación. Argumentan que el hecho de que una gran cantidad de droga esté logrando evadir los controles en puertos y fronteras colombianos es un indicativo de la creciente dependencia del país en tecnología y financiación extranjera para la detección de narcóticos.
La doble contabilidad en las cifras
Analistas han cuestionado la validez de las cifras presentadas por el Gobierno, señalando que Colombia suma datos de incautaciones externas, lo que genera una «doble contabilidad». Mientras que otros países solo informan sobre lo incautado en su jurisdicción, Colombia incluye esas cifras en sus reportes como asistencia, lo que puede llevar a inexactitudes.
Las discrepancias entre los datos colombianos y los de países aliados son evidentes. Por ejemplo, Costa Rica reportó haber incautado 47 toneladas en 2020, mientras que Colombia declaró haber asistido en la incautación de 80 toneladas. Similarmente, en 2023, República Dominicana reportó 18 toneladas decomisadas, pero Colombia aseguró haber asistido en 41.
Evidencias de manipulación de cifras
Javier Flórez, exdirector de Drogas del Ministerio de Justicia, sugiere que el Gobierno podría estar “abultando cifras” para aparentar éxito en la lucha contra el narcotráfico. Diego Molano, exministro de Defensa, también ha indicado que han perdido confianza en la inteligencia colombiana debido a la manipulación de información para reportar victorias que no corresponden a acciones nacionales.
Falta de trazabilidad en las incautaciones internacionales
La diferencia en las cifras también sugiere una ausencia de un mecanismo robusto que valide la participación de Colombia en las incautaciones internacionales. En contraposición, las incautaciones nacionales siguen un proceso más riguroso donde la Fuerza Pública realiza la aprehensión, y luego la Fiscalía General verifica la cantidad final.
En el ámbito internacional, esta trazabilidad se vuelve menos clara. Aunque existen estándares globales para validar las incautaciones en el extranjero, Colombia define sus cifras a través de una mesa técnica interinstitucional que puede contradecir reportes oficiales de otros países.
Con un esquema de conteo tan frágil, el Gobierno estima que para 2025 las incautaciones alcanzaron casi 1.000 toneladas, mientras que la producción potencial de cocaína se puede situar en 3.000 toneladas, según la UNODC.
Implicaciones de la disminución en la efectividad
Los datos indican que el impacto de las incautaciones ha disminuido notablemente. En el pasado, Colombia logró detener el 60% de la producción de cocaína, cifra que hoy ronda el 30%. Expertos como Flórez advierten que esta situación tiene un efecto mínimo en el negocio del narcotráfico, mientras que Molano sugiere que las acciones del Gobierno están más enfocadas en resultados mediáticos que en el control efectivo de los cultivos.
Estas inconsistencias en el reporte de datos no son exclusivas de la administración de Gustavo Petro, sino que han sido una constante desde 2010. Sin embargo, el problema se ha intensificado durante su mandato, justamente cuando la producción de cocaína se ha disparado.