Explorando los Espacios Culturales y Naturales de Santiago
Parque Forestal. Este emblemático espacio verde ha sido un elemento central en la vida de muchos santiaguinos. Para mí, el Parque Forestal fue el lugar donde pasé prácticamente toda mi adolescencia y juventud. Crecí en un departamento cercano y para mí, el parque era como el jardín de casa. Recorría sus senderos con mi perro, estudió allí y compartí momentos importantes con amigos. Sin embargo, siento preocupación por el aumento de la delincuencia en esta área, que alberga árboles centenarios y un diseño arquitectónico excepcional, que sigue siendo un refugio natural en medio de la ciudad.
Museo de Bellas Artes
Museo de Bellas Artes. Situado justo enfrente de mi antigua casa, este palacio destaca por su imponente arquitectura. Desde joven, la fascinación por el arte me llevó a explorar sus salas, incluyendo el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), ubicado en el mismo recinto. La figura de Nemesio Antúnez, exdirector del museo, sigue presente en mi memoria, recordando su invitación a visitar el museo. Su carisma y dedicación han dejado una huella en la cultura artística de Santiago. (José Miguel de la Barra 650).
Teatro Municipal
Teatro Municipal. Desde temprana edad, este teatro ha ocupado un lugar especial en mi corazón, gracias a mi madre, una apasionada de la música y las artes escénicas. Mis visitas al teatro se volvieron frecuentes, y ahora continúo la tradición llevándoles a mis nietos. La dirección actual de Carmen Gloria Larenas ha elevado la calidad de las producciones, y cada visita es un retorno a mis raíces culturales. Este teatro, que comparte características con otros teatros emblemáticos del mundo, sigue siendo un símbolo de la cultura nacional. (Agustinas 794).
Ex-Pedagógico
Ex-Pedagógico. Durante mis años de estudio de periodismo, la Universidad Pedagógica fue fundamental en mi formación. En un contexto social efervescente entre 1969 y 1973, sus jardines y patios eran testigos de debates y encuentros informales. Tras el golpe militar, el ambiente cambió drásticamente y el regreso a las aulas me dejó con una sensación de vacío, un contraste doloroso con la vitalidad de años anteriores. (Av. José Pedro Alessandri 774, Ñuñoa).
Teatro Ictus
Teatro Ictus. Durante la dictadura, este espacio se convirtió en un símbolo de resistencia cultural. Las obras que se presentaban allí eran una manera de desafiar la censura y reflexionar sobre la realidad chilena. Con el paso del tiempo, el Ictus se ha mantenido relevante, ofreciendo un espacio para la creatividad y la crítica social a través del teatro. (Merced 349).
La Moneda
La Moneda. Este emblemático edificio ha sido un lugar significativo en mi trayectoria profesional y personal. Trabajé aquí durante un año como directora de comunicaciones del Gobierno del presidente Ricardo Lagos. A menudo reflexionaba sobre mi historia familiar y el significado de estar en un lugar emblemático para la democracia y la república chilena, lo que intensificó mis sentimientos sobre el pasado y el presente. (Moneda, entre Morandé y Teatinos).
Campus Oriente de la Universidad Católica
Campus Oriente de la Universidad Católica. Más adelante en mi vida decidí estudiar estética y elegí este hermoso campus, rodeado de jardines y arquitectura impresionante. Aunque mi tiempo allí fue limitado debido a otros compromisos, disfruté mucho de la experiencia, especialmente al recibir clases de Eduardo Vilches, reconocido maestro del color. (Jaime Guzmán Errázuriz 3300, Providencia).
Templo Baha’i
Templo Baha’i. Este espectacular edificio es una obra arquitectónica fascinante, caracterizada por su estructura en forma de planta con nueve pétalos. Además de ser un espacio de paz y tranquilidad, es un lugar accesible a la comunidad, con jardines diseñados por Juan Grimm. Desde allí, se puede disfrutar de vistas impresionantes de la ciudad, convirtiéndolo en un refugio perfecto para aquellos que buscan desconectar. (Diagonal Las Torres 2000, Peñalolén).
Parque Padre Hurtado
Parque Padre Hurtado. Aunque no es el jardín de mi casa, es un lugar cercano que se siente como mi propio Central Park. Este extenso parque, repleto de árboles centenarios, ofrece un respiro natural en la ciudad. Aquí he celebrado cumpleaños con mis nietos, fortaleciendo la conexión con la naturaleza y la importancia de estos espacios para la salud mental en una metrópoli bulliciosa. (Avda. Francisco Bilbao 8105, La Reina).
Cinépolis de La Reina
Cinépolis de La Reina. Este cine representa la esencia de los cines de barrio, donde la comunidad se reúne. Aparte de la amplia gama de películas para niños, el cine también proyecta cintas de calidad, incluidas producciones europeas. Su ubicación, alejada de los centros comerciales, lo convierte en una opción agradable para disfrutar de una buena película en compañía de amigos. (Av. Ossa 655, La Reina).