Operativo sorpresa en Tapachula: Detenidos policías y civiles por vínculos con el crimen organizado
Este jueves, la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal ejecutó un operativo sorpresa en Tapachula, Chiapas. La acción, coordinada con la Secretaría de la Marina y la Fiscalía del estado, tuvo como objetivo la detención de 12 policías y siete civiles con supuestos nexos al crimen organizado. Los arrestos se realizaron en las localidades costeras de Mazatán y San José El Hueyate, donde se identificaron a los agentes sin resistencia, aunque se encontró oposición de los civiles, quienes se sospecha actuaban como vigilantes del crimen.
Contexto de las desapariciones de migrantes
Este operativo ocurre en un contexto marcado por la desaparición de 83 migrantes en la misma región entre septiembre y diciembre de 2024. San José El Hueyate, un área de alrededor de 1,000 habitantes, ha sido reconocida como punto de partida de rutas marítimas para el tráfico de drogas, armas y migrantes hacia el norte. Las desapariciones de los migrantes, ocurridas en octubre y diciembre de 2024, aún no han sido esclarecidas, y las familias de las víctimas han presionado para que las autoridades inicien la búsqueda.
Detenciones y vínculos criminales
De los 12 policías detenidos —identificados como Maximiliano, Manuel, Reyna, Elsi, David, Luis, Jesús, Berna, Ángel, Jorge, Cecy y Mariela—, varios estaban asignados a labores de vigilancia en El Hueyate y otros en Mazatán. Todos están bajo investigación por sus presuntos vínculos con grupos del crimen organizado que controlan el tráfico de migrantes, extorsiones y otros delitos en el sur de Chiapas. Al respecto, el secretario de seguridad estatal, Óscar Aparicio, afirmó que “no hay espacios para la impunidad en Chiapas”.
Operativo contra el «halconeo»
Junto a los policías, los siete civiles arrestados en San José El Hueyate estaban señalados por su participación en actividades de “halconeo”, una práctica que implica la vigilancia y control de la zona en favor del crimen organizado. Aunque opusieron resistencia, las detenciones fueron efectivas gracias al carácter sorpresivo del operativo, que dispersó a los sospechosos en diferentes puntos de la comunidad.
Desde la Fiscalía de Chiapas, se ha mantenido un hermetismo total respecto a la identidad de los civiles detenidos, aunque se confirmó la naturaleza de sus actividades delictivas. Estas personas eran responsables de alertar a las organizaciones criminales sobre la llegada de operativos de seguridad.
Desapariciones masivas de migrantes
Entre las desapariciones masivas de migrantes, al menos tres incidentes han sido documentados en la costa de Chiapas entre septiembre y diciembre de 2024. La primera, el 5 de septiembre, dejó un grupo de 23 migrantes desaparecidos tras salir de Puerto Madero. En octubre, se perdió el rastro de un grupo que incluía a la hondureña Cindy Bueso y sus hijos. Por último, el 21 de diciembre, desaparecieron 40 migrantes de origen cubano, hondureño y ecuatoriano. Hasta la fecha, las autoridades no han proporcionado resultados sobre su paradero.
A pesar de la disminución del flujo migratorio debido a las políticas de expulsión del gobierno de Estados Unidos, el tráfico de migrantes sigue siendo un lucrativo negocio para grupos delictivos, manteniendo sus operaciones clandestinas en la región.
Depuración de cuerpos policiales
La reciente detención de los 12 policías se suma a un operativo previo en enero, donde fueron arrestados 156 agentes en los municipios de Jiquipilas, Ocozocoautla y Cintalapa. Sin embargo, solo 11 de ellos enfrentan procesos judiciales por su vinculación al crimen organizado, mientras que 145 fueron liberados. La depuración también ha alcanzado a funcionarios locales; el 7 de enero se arrestó al alcalde de Cintalapa, Ernesto Cruz Díaz, junto a su extesorero y exsíndica, investigados por sus supuestos nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Estos eventos resaltan la penetración de los cárteles en la estructura política y de seguridad de Chiapas, comprometiendo la lucha contra la criminalidad en la región.