Este sábado, Estados Unidos e Israel han lanzado una ofensiva militar conjunta contra Irán. Washington ha denominado esta operación Furia Épica, mientras que Israel la ha denominado Rugido del León. Ambos países tienen como objetivo declarado el derrocamiento del régimen iraní. A continuación, se presentan los principales detalles sobre la situación:
Motivos del Ataque de EE.UU. a Irán
La reacción de Estados Unidos se ha producido tras las protestas de ciudadanos iraníes contra el régimen de los ayatolás en Teherán en enero. El presidente Donald Trump ha manifestado su intención de buscar un cambio de régimen, instando a los iraníes a “tomar el control de su gobierno” en un vídeo reciente. Un alto funcionario de la Administración Trump declaró que Estados Unidos detectó “indicios” de un posible ataque iraní a objetivos estadounidenses en el extranjero, información que influyó en la decisión de lanzar los ataques.
La Casa Blanca ha señalado que las ambiciones nucleares de Irán representan un peligro global y busca aprovechar la debilidad del régimen islámico para neutralizar sus capacidades militares. Para Israel, la eliminación del gobierno de Teherán es un objetivo de largo plazo, considerado una amenaza existencial.
Detalles de la Ofensiva
Esta es la primera vez que Estados Unidos e Israel atacan conjuntamente, aunque ambos países ya habían llevado a cabo bombardeos en Irán en junio, donde Washington se sumó a la ofensiva israelí. La actual operación es más amplia, afectando a infraestructuras y poblaciones, con la intención de provocar una crisis interna en Irán que conduzca al derrocamiento del régimen.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha confirmado que el Reino Unido no ha participado en el ataque, aunque mencionó que aviones británicos estaban realizando “esfuerzos defensivos coordinados” en la región.
Víctimas y Daños Colaterales
Según informes de la Media Luna Roja, la cifra de muertos en Irán ya supera los 200, y los heridos ascienden a cerca de 750. Entre las víctimas se encuentran 108 personas fallecidas, muchas de ellas niñas, como resultado de bombardeos en una escuela primaria en el sur de Irán. También hay informes de muertes en otros ataques, incluyendo un pabellón deportivo en Lamerd.
En Siria, se han registrado cuatro muertos por un ataque de misil, aunque no se ha confirmado la autoría. Además, Irán ha realizado bombardeos de represalia contra intereses estadounidenses en otros países, incluido uno que resultó en al menos un muerto en Abu Dabi.
Consecuencias del Ataque
El presidente Trump ha confirmado la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, y de siete altos funcionarios del régimen, incluyendo al ministro de Defensa y al comandante de la Guardia Revolucionaria. Sin embargo, a pesar de estas bajas, el objetivo de cambio de régimen aún no se ha alcanzado. Según fuentes israelíes, se tenía como objetivo a 30 líderes del régimen iraní, y distintos medios han confirmado el hallazgo del cadáver de Jameneí.
Respuesta de Irán y la Comunidad Internacional
En respuesta a la ofensiva, Irán ha bombardeado bases militares de Estados Unidos y ha cerrado el estrecho de Ormuz al paso de barcos internacionales. El estrecho es crucial para la exportación de petróleo y su cierre podría tener un impacto significativo en la economía mundial.
La comunidad internacional ha reaccionado con preocupación. La Unión Europea ha llamado a “pleno respeto al derecho internacional”, mientras que el secretario general de la ONU ha condenado tanto el ataque de EE.UU. e Israel como la respuesta de Irán, pidiendo un cese inmediato de las hostilidades. Rusia, por su parte, ha criticado la escalada militar, aludida como un movimiento que “hundirá a Oriente Próximo en un abismo”.
Cuestionamientos sobre el Apoyo del Congreso a Trump
Trump ha ordenado el ataque a Irán sin la autorización del Congreso estadounidense. Legisladores de ambos partidos han expresado dudas sobre la legalidad de las acciones, y se prevé que se presenten mociones para debatir sobre los límites del presidente en el uso de la fuerza sin consultar al Capitolio.
La situación continúa desarrollándose y es motivo de preocupación tanto para la región como para la comunidad internacional.