La empresa Ocesa, líder en promoción de eventos en vivo en México y Latinoamérica, ha sido acusada por la muerte de los fotoperiodistas Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas. También ha sido implicada la empresa Servicios de Protección Privada Lobo en relación con el colapso de una estructura decorativa durante el festival Axe Ceremonia, que tuvo lugar en abril del año pasado en el Parque Bicentenario. Esta información fue comunicada por la familia de Berenice, conocida como Bere entre sus colegas. El caso involucra actualmente a cinco empresas y ocho personas físicas.
Berenice Giles y Miguel Ángel Rojas, de 28 y 26 años respectivamente, se conocieron durante sus estudios en la FES Aragón en Nezahualcóyotl y colaboraban como fotoperiodistas para la revista Mr. Indie, un medio independiente que les permitía cubrir diferentes conciertos y festivales. Mientras trabajaban en el Axe Ceremonia, una ráfaga de viento provocó el colapso de una estructura metálica que estaba siendo trasladada por una grúa, que se precipitó sobre ellos, resultando en su trágica muerte en el lugar. El incidente ocurrió a las 17:00 horas y los organizadores del evento no informaron al público ni permitieron que los periodistas documentaran la situación, continuando con el concierto.
A las 22:58 horas, la alcaldesa de Miguel Hidalgo, Claudia Sheinbaum, confirmó públicamente la muerte de los jóvenes a través de redes sociales, aunque el festival prosiguió por tres horas más. Las autoridades defendieron la decisión de llevar a cabo el evento, argumentando que la finalización anticipada se debió a las dificultades para desalojar a un gran número de personas. Sin embargo, los asistentes denunciaron la falta de protocolos de reacción ante el accidente y mencionaron que no fueron informados sobre la tragedia, ni se organizó una evacuación adecuada. Las personas abandonaron el lugar a su propio ritmo, como en cualquier concierto habitual. Posteriormente, se realizaron protestas donde familiares y amigos exigieron que el espectáculo no continuara tras el accidente.
El trágico fallecimiento de Berenice y Miguel provocó una serie de reclamos mutuos entre el Gobierno de la Ciudad de México, las alcaldías, y las empresas organizadoras del evento, con cada parte negándose a aceptar responsabilidades. Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, declaró que la estructura del festival fue instalada sin la debida notificación a Protección Civil, tras haber pasado ciertas revisiones. Por otro lado, Ocesa argumentó que su función se limitó a la promoción del evento y no a su gestión directa.
A lo largo de los últimos nueve meses, el proceso judicial ha avanzado a un ritmo lento. Recientemente, la familia de Miguel Ángel Rojas colocó un contador fuera de los juzgados para visibilizar los días que ha permanecido estancado el procedimiento penal. La reciente imputación contra Ocesa y las demás empresas involucradas marca un punto crucial en la investigación.