Yoweri Museveni, actual presidente de Uganda y candidato a su propia sucesión, lidera el recuento de votos de las elecciones presidenciales celebradas este jueves. Con 81 años y en el poder desde 1986, Museveni ha obtenido hasta ahora el 75% de los votos con un 59% de los colegios electorales escrutados. Su principal rival, el líder opositor Bobi Wine, de 43 años, ha denunciado fraude electoral y, según su partido, se encuentra bajo “arresto domiciliario de facto”, alcanzando el 21% de las papeletas. Las elecciones se desarrollan en un clima de “represión e intimidación”, tal como lo ha señalado Naciones Unidas, con un corte de internet, numerosos fallos en el sistema biométrico y cientos de detenciones de seguidores de Wine en los últimos días.
Reacciones de Museveni y la oposición
Museveni, que busca su séptimo mandato tras 40 años en el cargo, expresó su confianza en obtener “un 80% de los votos” al emitir su sufragio, según informa Reuters. “Sé que algunas personas de la oposición están intentando hacer trampa. Pero en esta ocasión estaremos muy vigilantes. Hemos tomado otras medidas y seguiremos las cosas de cerca”, aseguró el presidente. Sin embargo, el propio Museveni enfrentó problemas con el reconocimiento de sus huellas, un inconveniente que se ha presentado a nivel nacional, lo que dejó a miles de personas sin la posibilidad de votar, según la oposición.
Bobi Wine y la represión electoral
El principal partido opositor, la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), ha denunciado a través de la red social X que militares y policías han rodeado la residencia de Bobi Wine, cuyo nombre real es Robert Kyagulanyi. Esto se considera un arresto domiciliario de facto para él y su esposa, con agentes de seguridad que han saltado la valla perimetral del hogar y han instalado tiendas de campaña en la propiedad. Wine había alertado previamente acerca de la represión que sufren los miembros de su partido en los centros de votación. En sus mítines, se ha presentado con casco y chaleco antibalas, instando a sus seguidores a salir a las calles a protestar.
Violencia y disturbios durante la votación
Los disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad se han reportado en varias partes del país, especialmente en Butambala, a unos 55 kilómetros de Kampala. Las autoridades han confirmado al menos siete muertes y 25 detenciones. La portavoz de la policía, Lydia Tumushabe, ha señalado que grupos opositores atacaron una comisaría y un centro de votación, lo que provocó la respuesta armada de los agentes. Sin embargo, Muwanga Kivumbi, candidato a diputado de la oposición, ha refutado estas afirmaciones, sosteniendo que “mataron a 10 personas en su casa mientras esperaban el recuento para celebrar su victoria”.
Denuncias de fraude electoral
Diversas organizaciones han manifestado preocupación por un posible fraude masivo en estas elecciones. La Red Panafricana de Solidaridad, que agrupa colectivos de la sociedad civil en África, llamó el miércoles al «rechazo global» de los resultados, advirtiendo que «el entorno político de Uganda dista mucho de cumplir con los estándares internacionales para elecciones libres y justas». Mwanase Ahmed, coordinadora de esta plataforma, destacó que lo que se está desarrollando es una “campaña de represión patrocinada por el Estado”.
Informe de la ONU sobre derechos humanos
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha advertido sobre un clima de “represión generalizada e intimidación” hacia la oposición política, defensores de derechos humanos y periodistas. Durante la campaña, las autoridades ugandesas han detenido a alrededor de 750 opositores y han establecido diversos obstáculos a los actos electorales de la oposición.
Contexto histórico de Uganda
Uganda, un país de aproximadamente 50 millones de habitantes en la región de los Grandes Lagos, ha estado bajo el mando de Museveni durante 40 años, quien tomó el poder como líder guerrillero tras derrocar al general Tito Okello. A pesar de la represión de la oposición, las críticas hacia su gestión han ido en aumento. En las elecciones presidenciales de 2021, Museveni obtuvo un 58,6% de los votos, aunque marcadas por violaciones del derecho al voto y numerosas irregularidades.
Desde el genocidio en Ruanda en 1994, Uganda ha estado involucrado en conflictos regionales, especialmente en la República Democrática del Congo (RDC). A pesar de su apoyo al Ejército de la RDC en la lucha contra grupos rebeldes, las tensiones continúan, incluyendo la amenaza del grupo yihadista Fuerzas Democráticas Aliadas, vinculado al Estado Islámico.