La exposición fotográfica Nación Trans: pobreza y género, del reconocido fotógrafo Antonio López Díaz, se inauguró este jueves en el Museo de América de Madrid. Esta muestra presenta retratos de Joanna, una mujer aymara y trans que emerge como símbolo de la diversidad cultural en La Paz, Bolivia, junto a otras mujeres de comunidades indígenas de América.
Fotografías que cuentan historias
La colección incluye alrededor de cincuenta fotografías y narraciones documentales, que combinan retratos en gran formato con imágenes más íntimas. Cada fotografía está acompañada de textos que contextualizan las historias retratadas, construyendo “un mosaico de vivencias que refleja resiliencia, dignidad y resistencia”, según los organizadores del museo. Las imágenes representan a mujeres de diversas comunidades, como las maya y chortí de Guatemala, embera chamí de Colombia, guna de Panamá, aymara de Bolivia, diaguita de Argentina, huancavilva de Ecuador y navajo de Estados Unidos.
Identidad y herencia colonial
El hilo conductor de la muestra entrelaza identidad, herencia colonial y precariedad, ofreciendo un mapa de una población que lucha por la visibilidad. López Díaz profundiza en cómo la irrupción colonial desencadenó prejuicios y formas de LGTBIfobia. Las comunidades indígenas, antes del dominio colonial y cristiano, ya reconocían identidades de género diversas, rompiendo con el binario tradicional.
López Díaz señala que “con la evangelización, el tercer género desapareció, y los prejuicios heredados de esa época continúan afectando a estas mujeres, quienes enfrentan el rechazo incluso por parte de sus familias debido a la violencia que sufren a diario”.
Religiosidad y búsqueda de aceptación
La religiosidad también juega un papel crucial en la exposición. Las protagonistas muestran una conexión profunda con lo espiritual, evidenciada en la presencia de velas, altares y figuras religiosas en varias fotografías. Según el autor, estos elementos simbolizan su deseo de ser aceptadas dentro de un contexto religioso que a menudo las rechaza.
Un diálogo contemporáneo
López Díaz comenta que el objetivo del proyecto no es revivir debates históricos, sino interpelar al presente. “Esto no se trata de venganza ni de juzgar el pasado”, aclara mientras recorre el museo, gestionado por el Ministerio de Cultura. El fotógrafo se centra en las vidas de las mujeres retratadas, señalando que, aunque el sufrimiento anterior no puede borrarse, es esencial trabajar por un futuro mejor que trascienda las leyes de protección al colectivo trans, involucrando a toda la sociedad en esta lucha.
La exposición se integra dentro del programa Memoria, arte y diversidad trans, que busca abrir un espacio de diálogo y reflexión sobre la experiencia de las personas trans en la sociedad actual. Nación Trans, respaldada por la Federación Estatal LGTBI+ (Felgtbi+) y los ministerios de Igualdad y para la Transición Ecológica, pone de relieve una realidad frecuentemente ignorada o marginada.
Un legado de tres exposiciones
Esta muestra se suma a la trayectoria del Museo de América, que en 2017 presentó TRANS: diversidad de identidades y roles de género, un referente en la reflexión sobre la identidad y la representación artística de las personas trans. Aquella exposición abordó la presencia constante de las personas trans en diversas culturas, incluyendo a mujeres trans indígenas de Norteamérica, muxes de Oaxaca y tidawinas de Venezuela. La actual exhibición revisa los cambios en la última década y cómo estas experiencias impactan las narrativas y representaciones en los museos.