La vida interna de Morena se ha convertido en un torbellino político a medida que se acercan las elecciones intermedias de 2027. Este partido, considerado el más poderoso de México, ya avanza con la preparación de candidaturas, especialmente en los 17 Estados donde se renovarán gobiernos. La agrupación política, fundada por Andrés Manuel López Obrador, necesita establecer reglas claras antes de que la competencia se intensifique. En este contexto, se contempla aplicar la misma estrategia que catapultó a Claudia Sheinbaum a la presidencia: las precampañas partidistas anticipadas a las reguladas por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Antecedentes de la estrategia de precampañas
Morena ha innovado en sus procesos electorales, implementando un método que incluye registros, campañas internas y encuestas, aunque esto le ha valido críticas y denuncias por actos de proselitismo anticipado. Sin embargo, hasta el momento no se han aplicado sanciones severas que pudieran comprometer las candidaturas. Actualmente, el partido se encuentra en la fase de preparación para seleccionar a los coordinadores estatales de los comités de defensa de la cuarta transformación, un proceso que ya provocó fracturas internas durante la elección presidencial anterior.
Urgencia de claridad en las reglas
A pesar de la agitación interna, Morena aún no ha definido las reglas y tiempos para las candidaturas, lo que ha llevado a algunos aspirantes a lanzarse en búsqueda del voto ciudadano. La falta de lineamientos ha generado quejas de inequidad, y muchos morenistas exigen a la dirigencia de Luisa María Alcalde que se establezcan directrices claras, especialmente considerando que 17 entidades elegirán nuevos gobernadores. Alfonso Ramírez Cuellar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, ha enfatizado la necesidad de orden en este proceso.
Expectativas para las elecciones intermedias
Los miembros de Morena anticipan que la falta de pautas claras podría dar lugar a divisiones y conflictos internos que dañen la unidad que tanto se promueve desde la presidencia del partido. Elementos cruciales que deben resolverse incluyen el inicio oficial de la contienda interna, la selección de encuestadoras y el sistema de fiscalización para evitar el uso de recursos públicos en las campañas internas. Ramírez Cuellar ha subrayado que es fundamental establecer estos marcos desde las primeras semanas del próximo año.
El reto del nepotismo y la ley de alternancia
Un desafío adicional en la ruta hacia las elecciones de 2027 es el manejo del acuerdo contra el nepotismo establecido por Sheinbaum, que impide a gobernadores y funcionarios heredar sus cargos. Esta cláusula es objeto de controversia, ya que algunos morenistas intentan encontrar formas de eludirla mediante iniciativas como la «Ley Esposa», que podría facilitar que las parejas de los actuales funcionarios accedan a las candidaturas. Este tema ya se ha debatido en varios Estados, como San Luis Potosí, Hidalgo y Nuevo León. Se prevé que aproximadamente 10 de los 17 Estados que renovarán gubernaturas sean ocupados por mujeres, según fuentes cercanas a la cúpula del partido.
Perspectivas de la dirigencia de Morena
Luisa María Alcalde ha abordado las tensiones internas y, aunque reconoce las disputas por las candidaturas, intenta minimizar su magnitud al afirmar que hay un debate válido sobre los buenos perfiles disponibles. Sin embargo, las crecientes tensiones exigen una respuesta más decidida de la dirigencia, que debe definir las reglas básicas de la contienda interna a inicios de enero para asegurar un proceso transparente y equitativo.