La Evolución de la Cotización del Peso Argentino frente al Dólar
La cotización del peso argentino en relación al dólar es un tema de gran importancia y sensibilidad en Argentina. Con la misma atención que se presta al pronóstico del clima, los argentinos siguen de cerca el valor de su moneda en el mercado cambiario. Los gobiernos sucesivos han intentado mantener un equilibrio que evite devaluaciones bruscas, que podrían disparar los precios, y apreciaciones excesivas que perjudicarían la competitividad de las exportaciones.
Cambio de Estrategia Cambiaria
Desde abril, bajo el Gobierno de Javier Milei, se levantaron las restricciones cambiarias que estaban vigentes desde 2019. Se implementó un sistema de bandas de flotación con límites que se actualizaban mensualmente en un 1%, una cifra que no alcanzaba a cubrir la inflación. Ocho meses después, el Gobierno ha sucumbido a la presión del mercado y ha decidido modificar esta estrategia. A partir de enero, los límites superior e inferior de las bandas se ajustarán de acuerdo con el índice de precios al consumidor (IPC).
Esta nueva resolución, anunciada por el Banco Central, pone fin a un esquema considerado insostenible por numerosos analistas. A medida que las franjas de actualización se mantenían en un 1%, la inflación superaba esa cifra, lo que hacía que el límite superior se volviese cada vez más bajo en términos reales. La situación se complicó en el último trimestre, cuando el IPC experimentó un repunte superior al 2% intermensual.
Acciones para Aumentar las Reservas Internacionales
Con esta modificación, la moneda nacional podrá devaluarse a un ritmo que se alinea con el aumento de los precios. Esta nueva estrategia tiene como objetivo facilitar la acumulación de reservas internacionales, esenciales para garantizar el pago de los vencimientos de deuda que Argentina enfrenta el próximo año. En abril, una de las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para otorgar un préstamo de 20.000 millones de dólares a Milei fue acordar un cronograma para la acumulación de reservas. Sin embargo, el Gobierno argentino concluirá 2025 sin haber cumplido con ese compromiso y está negociando un waiver (perdón) con el organismo para evitar penalizaciones. Esta reciente modificación se interpreta como un indicio de buena voluntad hacia 2026.
Desafíos en el Mercado de Deuda
El analista financiero Christian Butler advirtió que Argentina ha priorizado otras áreas sobre la acumulación de reservas, estando actualmente a 14.500 millones de dólares de la meta establecida. Butler aplaudió la introducción de un programa de recompra de reservas, considerándolo esencial para lograr estabilidad macroeconómica y aumentar la confianza de los inversores internacionales. “El gobierno acepta lo que el consenso del mercado ha estado reclamando: comprar reservas”, destacó Butler.
Las reservas internacionales brutas del Banco Central se sitúan en aproximadamente 42.000 millones de dólares. Sin embargo, según la metodología del FMI, las reservas netas son negativas en más de 15.000 millones de dólares una vez descontados los depósitos en divisas del sector privado, las operaciones de intercambio de monedas (swap) con China y Estados Unidos, y los vencimientos de deuda con organismos internacionales entre otros factores. Esta cifra se aleja del objetivo establecido con el FMI para 2025, que contemplaba reducir el déficit a menos de 1.500 millones de dólares.
Obligaciones de Pago del Tesoro
El 9 de enero, el Tesoro argentino deberá hacer frente a un pago de capital e intereses que suma 4.200 millones de dólares. Dispondrá de aproximadamente 1.500 millones de dólares si se incluye la reciente colocación de deuda en dólares en el mercado local y el saldo del Tesoro en cuentas del Banco Central. Para completar este pago, el Gobierno podría recurrir al swap acordado con Estados Unidos, por un total de 20.000 millones de dólares, del cual ya se activaron 2.500 millones en octubre, aunque esta acción podría aumentar el balance negativo.
La escasez de reservas internacionales es una de las razones por las que el riesgo país de Argentina —que mide el diferencial entre el interés que paga el país por su deuda y el interés aplicable de la Reserva Federal estadounidense— se mantiene por encima de los 600 puntos básicos. Para acceder nuevamente a los mercados internacionales, será necesario reducir este riesgo al menos a 500 puntos básicos.