Reestructuración en la Secretaría de Inteligencia de Argentina
En una sorpresiva acción cerca de la medianoche del miércoles, el presidente argentino Javier Milei destituyó a Sergio Neiffert como jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) mediante un decreto. En su lugar, fue nombrado Cristian Auguadra, un profesional sin experiencia política previa, quien se encontraba a cargo de la división de Asuntos Internos.
Contexto de la destitución
Neiffert había accedido a su puesto gracias a su relación con Santiago Caputo, el influyente asesor presidencial. A pesar de su vínculo con Karina Milei, hermana del presidente, Neiffert no pudo evitar su destitución, que se venía gestando desde semanas atrás. Su salida se produjo pocos días después de que el gobierno decidiera aumentar el presupuesto de la SIDE en casi 18 millones de dólares, en medio de acusaciones sobre uso irregular de fondos y espionaje a opositores y líderes sindicales.
Acusaciones y controversias
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) había denunciado a Neiffert en junio por presunto espionaje ilegal dirigido a políticos opositores y a grupos de jubilados que exigen aumentos en las pensiones. Además, un informe de La Nación reveló la existencia de un Plan de Inteligencia Nacional (PIN) que habilitaba el espionaje de periodistas, economistas y otros actores que podrían afectar la imagen del gobierno.
El clima tenso en la SIDE se intensificó en las últimas semanas, con un incidente reportado el 7 de noviembre, donde Neiffert tuvo una acalorada discusión en su hogar con el subsecretario administrativo José Lago Rodríguez. Este último llegó a solicitar su renuncia, pero fue expulsado en medio de gritos y alteraciones. Lago Rodríguez enfrenta también una investigación por el uso de fondos públicos para un viaje en primera clase a Azerbaiyán, donde asistió a una carrera de Fórmula Uno junto al titular del Servicio de Inteligencia Argentino, Alejandro Colombo.
Nueva fase en la SIDE
El comunicado oficial del Gobierno estableció que la SIDE iniciará una nueva etapa enfocada en la «modernización técnica y operativa», así como en la creación de mecanismos de control y planificación estratégica. El objetivo propuesto es establecer un modelo de inteligencia más ágil y moderno, acorde con los desafíos contemporáneos que enfrenta Argentina.
La designación de Auguadra como nuevo jefe de la SIDE se interpreta como parte de las complejas dinámicas internas conocidas como el «triángulo de hierro», que involucran a Karina Milei, Santiago Caputo y el presidente Javier Milei. A pesar de ser un rostro poco conocido en la política, Auguadra cuenta con la confianza necesaria de Caputo, algo que Neiffert había perdido.