El decreto de Donald Trump limita el suministro de petróleo a Cuba, complicando los esfuerzos de Claudia Sheinbaum para ofrecer ayuda humanitaria.
La crisis de petróleo en Cuba
El buque petrolero Ocean Mariner arribó a Cuba el 9 de enero con un cargamento de 80,000 barriles de crudo provenientes de México. Este envío, realizado por Petróleos Mexicanos (Pemex), se ha vuelto crucial para la isla, que enfrenta una grave crisis energética. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha calificado parte de ese petróleo como ayuda humanitaria, aunque no ha proporcionado detalles acerca de los cargamentos enviados. Desde 2024, estos envíos han sido fundamentales para satisfacer una proporción significativa de la demanda de hidrocarburos en Cuba.
Impacto del nuevo decreto de Trump
Las relaciones entre México y Estados Unidos parecían estar mejorando, con un avance en las conversaciones sobre el tratado de libre comercio conocido como TMEC. No obstante, la reciente orden de Trump, que impone aranceles a los países que envían crudo a Cuba, ha complicado la situación. En respuesta, Sheinbaum ha afirmado que su gobierno continuará la asistencia a Cuba, pero asegurando que no pondrá en riesgo los intereses comerciales de México.
Repercusiones de la falta de petróleo
Desde 1993, México ha estado exportando petróleo a Cuba, aunque los volúmenes fueron limitados hasta la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia en 2018. A partir de octubre de 2024, y bajo la administración de Sheinbaum, el volumen de exportaciones aumentó considerablemente, especialmente tras los daños ocasionados por el huracán Rafael en la isla. Desde entonces, México ha clasificado estos envíos como ayuda humanitaria.
Situación actual del suministro energético en Cuba
El economista Ricardo Torres ha destacado que, en 2025, Pemex envió un promedio de 20,000 barriles diarios a Cuba, lo que representa aproximadamente el 3.3% de sus exportaciones. Aunque estas cifras pueden parecer pequeñas, son esenciales para la isla, que necesita cerca de 100,000 barriles diarios para cubrir su demanda de gasolina y otros derivados. Actualmente, se estima que Cuba tiene suficientes reservas para los próximos 15 a 20 días.
La interrupción de suministros desde Venezuela por parte de Estados Unidos ha multiplicado las dificultades para Cuba, que solía utilizar ese crudo no solo para el mercado interno, sino también para evitar sanciones a través de ventas a pequeños refinadores en China, entre otros. No se ha confirmado si el petróleo mexicano podría estar involucrado en este tipo de prácticas, dado los contratos formales informados a la SEC de EE.UU.
Próximos pasos del Gobierno mexicano
Pemex había programado un envío desde Veracruz hacia La Habana antes del 31 de enero, pero ahora este plan está en pausa. Sheinbaum ha abierto canales de comunicación con el Departamento de Estado estadounidense para comprender mejor las condiciones del nuevo decreto. A pesar de esta incertidumbre, la presidenta ha enfatizado la importancia de evitar una crisis humanitaria en Cuba.