La nueva temporada de Fórmula 1 ya está marcada por una intensa controversia política. Dos grandes grupos se enfrentan en esta disputa: por un lado, Mercedes y, por otro, Audi, Red Bull, Honda y Ferrari. Este conflicto surge a raíz de la sospecha de que la unidad de potencia de Mercedes podría estar ofreciendo una ventaja gracias a una interpretación ambigua del reglamento técnico vigente a partir de este año.
Esta polémica se centra en la relación de compresión del motor, un aspecto crucial que mide la cantidad de combustible que se comprime en los cilindros antes de la ignición. Según las normativas, el límite es de 16:1, mientras que el grupo liderado por Audi sostiene que Mercedes está logrando alcanzar 18:1 a través de la dilatación de ciertos componentes. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) verifica esta relación a temperatura ambiente, un procedimiento que implica que Mercedes cumplía con las normas. Sin embargo, una vez que el motor opera a temperaturas superiores a 130ºC, se podría experimentar un aumento de potencia que muchos disputan. El director de Mercedes, Toto Wolff, minimiza esta diferencia, afirmando que la ganancia sería de dos o tres caballos de potencia, aunque la marca de Stuttgart asegura que su motor se mantiene dentro de los parámetros legales.
Intervenciones en el reglamento
Para resolver esta disyuntiva, la FIA ha convocado una votación en el Power Unit Advisory Commitee (PUAC), un comité que incluye a los fabricantes de motores y a la gestión de la Fórmula 1. La votación decidirá si es necesario implementar un control adicional sobre la relación de compresión a 130ºC, y para que se apruebe la medida se requiere una supermayoría de cuatro de los cinco fabricantes, además del apoyo de la FIA y la FOM. En caso de aprobarse, el reglamento no se aplicaría inmediatamente, sino que entraría en vigor el 1 de agosto, durante el parón estival. Esto implicaría que Mercedes tendría que adaptarse a esta norma con más de la mitad del calendario ya completado, lo que podría resultar en una ventaja que otros equipos no tendrían la oportunidad de contrarrestar.
Los equipos en la carrera
En los ensayos invernales, Charles Leclerc marcó el mejor tiempo, pero Mercedes dejó la impresión de haber regresado a la cima, como en los años en que obtuvo siete títulos consecutivos entre 2014 y 2020. Detrás de ellos, la competencia es intensa: McLaren, Ferrari y Red Bull forman un trío de equipos que intentan cerrar la brecha con los líderes. La ‘Scuderia’ destaca no solo por el rendimiento del SF-26, sino también por ingeniosas innovaciones como un alerón trasero que rota 180º y unas arrancadas rápidas, gracias a un turbo más pequeño. Carlos Sainz finalizó en décima posición, a más de dos segundos de su compañero Leclerc.
Aston Martin enfrenta serios problemas
Aston Martin sigue su vía crucis
Mientras la batalla por la potencia acapara la atención, Aston Martin observa desde una distancia preocupante. La escudería de Silverstone ha visto desvanecerse las expectativas generadas por el diseño de Adrian Newey y la introducción de motores Honda. El rendimiento del AMR26 ha sido decepcionante, con un motor que presenta puntos débiles y fallos recurrentes, afectando el desempeño de Fernando Alonso. Durante una de sus pruebas, Alonso solo logró completar 26 vueltas antes de que el propulsor fallara, presuntamente debido a problemas con la batería. Esto dejó a Lance Stroll dar apenas seis giros en su propio coche, que se encuentra en una situación igualmente crítica.