Marisol Benet: La vida de una mujer entrañable y su legado familiar
Marisol Benet, nacida en Madrid el 20 de marzo de 1924, fue una figura clave en la preservación de la memoria de su hermano, el célebre ingeniero y escritor Juan Benet. Su sobrino Ramón fue quien sugirió que la mejor manera de comenzar mi investigación sobre Juan era hablando con ella. Marisol me recibió en su hogar, un acogedor ático en la calle Fernández de la Hoz 31, donde tuvo la fortuna de compartir momentos con amigas como la escritora Carmen Martín Gaite y Bárbara Probst Solomon.
Recuerdos de Juan Benet
Marisol se convirtió en una fuente invaluable de información sobre la vida y obra de Juan Benet, el creador de la Región, un territorio imaginario que sirve de escenario para muchas de sus ficciones. En múltiples encuentros y largas conversaciones, Marisol me compartió recuerdos de su infancia y numerosos materiales sobre su hermano, incluidos fotografías familiares. Gracias a su disposición, el proceso de investigación se convirtió en una tarea rica en anécdotas y detalles de la vida familiar de los Benet.
Un legado de amor y memoria
A lo largo de siete años, mantuve una constante comunicación con Marisol, quien nunca mostró descontento, incluso cuando le planteaba recuerdos dolorosos. Su dedicación a preservar la memoria de Juan era evidente en cada conversación. En varias ocasiones, nos encontrábamos en la mesa de novedades de una librería, donde intercambiábamos ideas y libros. Javier Marías, amigo cercano, a menudo le enviaba sus novelas con dedicatorias personalizadas.
Con el paso del tiempo, Marisol se trasladó a vivir con su hija Teresa en el noroeste de Madrid, donde disfrutaba de paseos con su nieta Lin y su perra. Su espíritu siempre fue optimista y amable; en su noventa cumpleaños, su familia le organizó una celebración sorpresa en la Residencia de Estudiantes, donde tuve la oportunidad de conocer a más miembros de la familia Benet. Al evento asistieron personalidades del mundo literario como Juan Cruz, Manuel Rodríguez Rivero y Rosa Regás, quienes celebraron su rica vida y contribuciones.
Celebraciones y despedidas
El centenario de Marisol fue conmemorado en el mismo lugar, aunque con algunas ausencias. En ese evento, su hija me pidió que leyera un fragmento de la biografía de Juan, aún sin publicar. En julio de 2024, Marisol me llamó para comentar que había leído El plural es una lata, un libro que disfrutó a su ritmo. Aunque nunca le pregunté directamente su opinión, su reacción a través de Juan Cruz fue muy positiva.
Lamentablemente, Marisol también tuvo que lidiar con el fallecimiento de sus hermanos Paco y Juan; ahora, su familia se encarga de darle un merecido descanso eterno a una dama centenaria que destacó por su elegancia, amor y dedicación a su familia.