Marc Márquez, considerado el gran favorito para la temporada, inicia su defensa del título de MotoGP en el Gran Premio de Tailandia este fin de semana con ciertas reservas sobre su estado físico. Tras sufrir una fractura y daños en varios ligamentos de la clavícula derecha hace más de cuatro meses en el GP de Indonesia, el piloto español ha admitido que no puede evaluar completamente la fortaleza de su brazo derecho. Esto ha llevado a Márquez a realizar ajustes en su Ducati y adaptar su estilo de pilotaje.
“La lesión de Indonesia me genera dudas. Necesito más tiempo para conocer mis límites y espero mejorar progresivamente. No tengo claro cuál es el 100% de mi brazo derecho, ya que durante las pruebas invernales no pude evaluarlo adecuadamente”, explicó el piloto de Cervera, quien el pasado 17 de febrero cumplió 33 años. Desde 2020, Márquez ha pasado por siete intervenciones quirúrgicas en su brazo derecho, una situación que estuvo cerca de forzar su retiro. A pesar de estos obstáculos, se mantiene decidido a luchar por el campeonato. “Si soy parte de la foto de grupo, es para competir por el título. Con estos colores, tienes que dar lo mejor de ti”, afirmó en la primera rueda de prensa oficial de la temporada.
Junto a él, el subcampeón del año pasado, Álex Márquez (Gresini Ducati), y el tercer puesto de la temporada 2022, Marco Bezzecchi (Aprilia), también mostraron precaución. Nadie quiere revelar su estrategia antes del inicio del campeonato. Se espera que estos pilotos sean los principales rivales de Márquez, aunque él también menciona a su compañero de equipo, Pecco Bagnaia, y al murciano Pedro Acosta (KTM). “El fin de semana de carreras nos mostrará dónde estamos cada uno, y en tres o cuatro grandes premios podremos definir nuestras aspiraciones. Para mí, la regularidad será fundamental”, destacó Álex Márquez, quien esta temporada contará con la misma máquina que su hermano.
Los tres pilotos líderes de la temporada pasada incluyeron a los hermanos Márquez en sus pronósticos para la lucha por el título, sin aventurarse a declarar un favorito. Marc se mostró optimista, señalando que le alegraría ver a Álex como campeón. “Que todo quede en Cervera”, comentaron ambos con una sonrisa cómplice. Bezzecchi sorprendió al no incluirse en el Top 5, argumentando que prefería mantener un enfoque realista. “Mi primer objetivo es comenzar más fuerte que el año pasado, donde no conseguimos los resultados esperados. Si todo va bien, podríamos aspirar a luchar por el título”, añadió el piloto de Aprilia.
A pesar de las dudas sobre su condición física, nadie en el ‘paddock’ subestima a Márquez. Ha realizado modificaciones en su moto para sentirse más cómodo en Buriram, utilizando la aerodinámica de temporadas anteriores, la cual le permite manejar mejor la moto sin forzar tanto su brazo. Además, una reciente gastroenteritis ha afectado su programa de recuperación y tonificación desde el fin de semana pasado.
Marc Márquez aspira a varios récords en esta temporada. Busca su octavo título en la categoría reina, lo que lo igualaría al legendario italiano Giacomo Agostini en la cima de MotoGP. Sería también su décimo título mundial, superando a iconos como Valentino Rossi, Mike Hailwood y Carlo Ubbiali. Además, una victoria en el Gran Premio inaugural le otorgaría su triunfo número 100 en la competición, un logro alcanzado previamente solo por Agostini y Rossi. Al preguntarle sobre estos hitos, Márquez expresó satisfacción con sus logros hasta ahora: “Yo ya me he superado a mí mismo”.