Ilia Malinin, el prodigio del patinaje artístico, ha sorprendido al mundo con su técnica espectacular y sus audaces saltos. Durante su presentación en el programa corto, los aficionados se maravillan con los retos que se propone, incluyendo un cuádruple Axel (4A) combinado con un triple toeloop (3T), además de otro cuádruple conocido como Lutz. Su habilidad única lo distingue en un deporte que, en ocasiones, es más reconocido por sus controversias que por su arte.
A pesar de que Malinin finalmente optó por no ejecutar la combinación con el 4A en esta ocasión, su desempeño en el evento por equipos fue decisivo, contribuyendo a la victoria de Estados Unidos sobre Japón. Esa muestra de control y destreza subraya su objetivo de alcanzar su segunda medalla de oro en la competencia de Milán.
Hasta la fecha, ningún patinador ha logrado realizar un cuádruple Axel en unos Juegos Olímpicos, y mucho menos en combinación. Este salto requiere una explosión de energía y precisión desde el inicio, seguido de un aterrizaje y un inmediato despegue de más de medio metro sobre el hielo, completando tres giros en la dirección opuesta. Comparado con esta hazaña, el mortal que también ejecuta Malinin puede parecer un simple capricho, aunque su significado va más allá de la puntuación. Es un homenaje a Surya Bonaly, quien desafió las normas que penalizaban este salto.
Bonaly, en los Juegos de Nagano 1998, hizo historia al aterrizar un mortal sobre un pie, lo que le permitió ser recordada en el mundo del patinaje. Malinin ha reconocido su influencia y, tras la reciente legalización del mortal por parte de la federación internacional, buscó consejo del freerunner Dominic Di Tommaso sobre cómo realizarlo en el hielo.
Con su estilo rompedor y su espíritu audaz, Malinin ha trabajado junto a entrenadores como Shae-Lynn Bourne y sus padres, además del entrenador armenio Rafael Arutyunyan, para incorporar un estilo callejero a sus coreografías. Su presentación incluyó la canción «La corona perdida», inspirada en el videojuego «El Príncipe de Persia». Con una puntuación de 108,16 puntos, Malinin se destacó con cinco puntos de ventaja sobre su competidor más cercano, Yuma Kagiyama, un patinador japonés que, aunque mantiene una técnica delicada, no logró superar el triple Axel requerido en su rutina.
Otro competidor notable en estos Juegos es el español Tomás Guarino, quien enfrentó dificultades en escena y no logró acceder a la final de 24, prevista para el 13 de octubre. El evento coronará, probablemente, al «Dios del Quad», un título que Malinin busca alcanzar firmemente.