La detención de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años, por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis en enero, ha puesto de relieve la problemática que enfrentan los menores migrantes en Estados Unidos. Este caso es solo un ejemplo de las numerosas detenciones que se producen bajo la administración del expresidente Donald Trump. Uno de los centros más controvertidos es el Centro de Tramitación de Inmigración de Dilley, en Texas, donde muchos niños y sus familias han denunciado condiciones inhumanas.
Recientemente, una carta abierta firmada por diversas figuras del mundo de la cultura ha llamado la atención sobre la situación en Dilley. El movimiento se inició tras la intervención de la youtuber infantil Ms. Rachel, quien expuso en sus plataformas la situación que viven los menores en este centro. La carta ha recibido el apoyo de cientos de artistas, actores y músicos, incluidas personalidades como Javier Bardem, Pedro Pascal, Jane Fonda y Madonna.
A través de Change.org, más de 1.500 personas han firmado la petición para cerrar el centro. La carta, titulada “Por el cierre del centro de detención del ICE de Dilley: protejamos a los niños”, afirma: “Ningún niño debería estar recluido en un centro de detención de inmigrantes” y exige el “cierre inmediato” de esta instalación.
Dilley, que reabrió a principios de 2025, ha sido señalado por el trato inhumano a los detenidos. Las denuncias sobre la escasez de comida y medicinas, la falta de asistencia médica y la ausencia de educación y entretenimiento son comunes. En total, se estima que han pasado por allí alrededor de 3.500 personas, muchas de las cuales han estado retenidas por meses, contraviniendo la normativa que establece un límite de 20 días de detención.
Los firmantes de la carta resaltan que “los niños recluidos en centros de detención de inmigrantes sufren traumas, negligencia y condiciones que violan los derechos humanos.” Además, se enumeran graves denuncias sobre abusos, como la negación de alimentos adecuados, la falta de agua potable y la separación de familias.
El apoyo a la carta proviene no solo de celebridades, sino también de profesionales de la salud, como pediatras y médicos de familia, quienes enfatizan que “el lugar de los niños es en las escuelas y no en centros de detención”. Estas voces exigen también rendición de cuentas y reformas para prevenir futuros abusos en otras instalaciones de inmigración.
Ms. Rachel, cuyo nombre real es Rachel Anne Accurso, se ha convertido en una de las voceras más visibles del movimiento. Tras conocer la situación de Dilley y el caso de Liam, hizo un llamado a la acción a través de sus plataformas. En interacciones con niños detenidos, como un pequeño que deseaba jugar y aprender, se ha expuesto la dura realidad que enfrentan los menores.
Según Accurso, “es surrealista hablar con un niño que está en la cárcel”. Su video de una charla con uno de los pequeños ha obtenido casi 400.000 visualizaciones en solo dos semanas, lo que pone de manifiesto la resonancia del tema y la urgencia de la situación.