El Louvre: Huelga y Crisis en el Museo Más Visitado del Mundo
El Louvre, el museo más icónico de París, comenzó la semana con una huelga que dejó a cientos de turistas, entre ellos Jane, una turista de 43 años que había viajado desde Texas, esperando sin poder ingresar. La familia de Jane había invertido más de 150 euros y 13 horas en un vuelo, considerando esta visita como el plato fuerte de su viaje. Sin embargo, los empleados del museo decidieron no abrir sus puertas el lunes, primer día de la protesta por las precarias condiciones laborales y el envejecimiento de las instalaciones.
Causas de la Huelga
El Louvre ha enfrentado una serie de desafíos en los últimos años, incluyendo el turismo de masas, crisis económicas y una gestión cuestionable. El exdirector del museo, Jean-Luc Martinez, fue imputado por tráfico de obras de arte, lo que suscitó más críticas hacia la administración del museo. La situación se agrava con eventos recientes como el robo de un conjunto de joyas de Napoleón valoradas en 88 millones de euros, ocurrido a plena luz del día, y la serie de inundaciones y desprendimientos que han afectado la infraestructura.
Los vigilantes de seguridad, que se encontraban en medio de la huelga, resumían la frustración de los visitantes con frases como: «Señora, está cerrado. ¿Por qué? Esto es Francia.»
Desarrollo de la Huelga
Durante la semana, el museo permaneció cerrado el lunes y el martes, seguido de una apertura parcial el miércoles y jueves. La decisión de continuar con paros parciales es parte de un esfuerzo por mejorar las condiciones de trabajo y protestar contra un plan denominado «Nuevo Renacimiento», anunciado por el presidente Emmanuel Macron. Este plan, aunque ambicioso, ha sido criticado por los empleados, que sienten que sus preocupaciones son ignoradas.
El Louvre, que se arriesga a perder ingresos significativos, se encuentra en una encrucijada. Los sindicatos han manifestado su descontento ante el silencio de la dirección, mientras que el público, después de hacer largas colas, se veía obligado a pagar el precio completo por un acceso limitado a las obras maestras del museo.
Condiciones y Experiencia del Visitante
Tras la protesta, a pesar de la apertura, los visitantes no estaban libres de obstáculos. La señalización confusa y el mal estado de algunas áreas crearon disconformidades. Las largas colas para ver la Mona Lisa, el principal atractivo del museo, contrastaban con la falta de atención en otras obras importantes. El museo, que alguna vez fue un ejemplo de grandeza cultural, se enfrenta a una experiencia del visitante que muchos consideran insatisfactoria.
El Louvre recibe a diario cerca de 30,000 visitantes, y las quejas sobre la experiencia museística no son nuevas. Según el historiador del arte Didier Rikner, el Louvre está «a la deriva», con un déficit de señalización que concentra a las multitudes en las obras más populares, dejando otras salas en un estado de abandono.
Perspectivas a Futuro
Amid the uncertainties, la presidenta del museo, Laurence des Cars, reconoció durante una comisión de investigación que el Louvre atraviesa una «crisis» estructural, acumulando problemas de seguridad y gestión que han sido señalados tanto por sindicatos como por el Tribunal de Cuentas. Se ha priorizado la adquisición de arte sobre la mejora de las condiciones de infraestructura, lo que plantea desafíos significativos para el futuro del museo.
Mientras los empleados votaron por desconvocar la huelga el viernes, los problemas estructurales y administrativos del Louvre continuarán, lo que plantea una interrogante sobre cómo uno de los museos más célebres del mundo manejará su legado y su papel en el panorama cultural global.