El Crimen Organizado y su Adaptación Tecnológica en México y Ucrania
El crimen organizado en México muestra una notable resiliencia frente a las ofensivas del Gobierno, presionado también por Estados Unidos para intensificar sus acciones contra el narcotráfico. En medio de esta lucha, los cárteles, en especial, despliegan estrategias violentas por el control de territorios, dejando un alarmante rastro de muertes tanto en sus filas como en la población civil.
Un fenómeno preocupante es la utilización de miembros de los cárteles en el conflicto de Ucrania. Expertos de seguridad de diversas regiones, incluidos Europa y Estados Unidos, han identificado que algunos cárteles mexicanos han infiltrado a sus operativos en el frente ucraniano. Allí reciben entrenamiento para pilotar drones de vigilancia, que se pueden adquirir fácilmente y convertir en proyectiles kamikaze, incorporando así tácticas de combate innovadoras y de bajo costo en su arsenal.
La Revolución de los Drones en Ucrania
El uso creciente de vehículos aéreos no tripulados (drones) ha transformado el conflicto entre Rusia y Ucrania. Ucrania ha logrado desmantelar objetivos rusos gracias a esta tecnología, buscando equilibrar la desventaja armamentística con la que comenzó la guerra. Este país se ha convertido en un punto central para la capacitación en tácticas de guerra con drones, que abarca desde la fabricación artesanal hasta técnicas de interferencia y pilotaje en primera persona (FPV).
Las academias de drones FPV, vinculadas a la Legión Extranjera ucraniana —creada por el presidente Volodímir Zelenski— que inicialmente solo aceptaban ucranianos, han comenzado a abrir sus puertas a voluntarios extranjeros, predominando aquellos de México y Colombia. Muchos de estos reclutas, según datos de Interpol y la DEA, tienen antecedentes penales y vínculos con grupos criminales o milicias narcoparamilitares en Latinoamérica.
Los Narcodrones en la Lucha de Poder en México
Desde 2017, se han documentado casos de drones armados en México, incluyendo un incidente donde se incautó un cuadricóptero comercial modificado con explosivo improvisado. La diversificación de su uso incluye actividades como el tráfico de drogas y la vigilancia de operaciones rivales. De hecho, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. reportó más de 27,000 avistamientos de drones cerca de la frontera sur de EE. UU. en los últimos seis meses de 2024.
Particularmente, el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha establecido una unidad especializada para operar drones, adaptándolos para lanzar explosivos. Estas unidades han proliferado de manera alarmante, transfiriendo sus capacidades técnicas a ataques contra grupos rivales, así como contra la población civil. Según la Secretaría de Defensa Nacional, se registraron 605 ataques con drones explosivos en México entre 2020 y mediados de 2023, con un aumento exponencial en estos incidentes.
Innovaciones en Defensa y Ataque
Los narcotraficantes también han comenzado a utilizar tecnología para defenderse. La facción Los Mayitos del Cartel de Sinaloa ha invertido en sistemas antidrones de origen chino. Estos dispositivos, que funcionan como inhibidores de señales, pueden interrumpir la comunicación entre drones y sus operadores, causando que los drones se estrellen o regresen a su punto inicial.
David Saucedo, experto en seguridad, explica que este tipo de tecnología no está regulada en México ni en EE. UU., permitiendo su libre venta en el mercado negro. A medida que los cárteles adquieren no solo inhibidores de señal, sino también radares y misiles para derribar drones artillados, se adivina que su adaptación tecnológica se torna cada vez más sofisticada.
Con la implementación del Plan Michoacán tras el asesinato de un exalcalde, la Guardia Nacional también ha comenzado a usar inhibidores de señal. Sin embargo, los cárteles están modificando sus tácticas, incluso explorando el uso de drones con conexiones de fibra óptica que evaden la interferencia electrónica. Este tipo de tecnología, inspirada en estrategias de guerra vistas en Ucrania, empieza a ser reportada en México.
El futuro del enfrentamiento entre el crimen organizado y las autoridades en México sugiere un continuo desarrollo en tácticas e innovaciones tecnológicas, donde los grupos criminales parecen estar a la vanguardia de la guerra de recursos.