Ligia Bolívar, reconocida activista venezolana de 68 años, ha dedicado gran parte de su vida a denunciar las violaciones de derechos humanos en Venezuela. Fundadora del Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea), una de las ONG más destacadas de la región, actualmente coordina desde el exilio en Colombia la organización Alerta Venezuela. Tras el arresto de Nicolás Maduro, Bolívar expresa su preocupación sobre las posibles repercusiones de este evento en el país.
Reacciones al Arresto de Maduro
Pregunta: ¿Cómo recibió la noticia del arresto de Maduro?
Respuesta: Me enteré bastante tarde, probablemente cuando Maduro ya estaba en Estados Unidos. Por salud mental, suelo apagar mi teléfono. Mi primera sensación fue de humillación. A pesar de la situación atroz en Venezuela, nunca esperé que una fuerza extranjera atacara nuestro país, algo que solía ser impensable en esta parte del mundo.
Expectativas en medio de Incertezas
Pregunta: ¿No se lo esperaba, considerando las advertencias de Donald Trump sobre una posible intervención?
Respuesta: Siempre he dicho que Trump es un mentiroso compulsivo. Aunque había cierta expectativa sobre sus acciones, nadie podía prever la forma exacta que tomarían. Algunos creían que sería una invasión, mientras que otros pensaban en una operación más precisa, similar a la que se realizó contra Osama Bin Laden. Tras meses de ejecuciones en el Caribe, se intuía que Estados Unidos no se quedaría de brazos cruzados y presentó a Maduro como un trofeo.
La Naturaleza del Poder Actual en Venezuela
Pregunta: ¿Cree que Maduro esperó a ser capturado en lugar de negociar una salida?
Respuesta: No lo sé, intento no especular. La mente de estos individuos es difícil de descifrar; pueden cambiar de opinión de un día para otro. La verdad es que no le corresponde a Estados Unidos decidir quién se queda en el poder.
Impacto del Nuevo Gobierno
Pregunta: ¿Percibe señales de democratización en el nuevo liderazgo?
Respuesta: No veo ninguna señal de apertura. La reciente activación de la embajada de Estados Unidos en Caracas no implica democratización, sino una cohabitación entre gobiernos. En el pasado, se habló de relaciones similares entre Cuba y Washington sin que eso significara un cambio hacia la democracia.
Pregunta: ¿Qué opinión tiene de la nueva presidenta interina Delcy Rodríguez?
Respuesta: El sistema actual en Venezuela es, sin duda, un régimen de facto y dictatorial. Rodríguez es una mujer astuta que, junto con su hermano, controla gran parte del poder político y económico en el país.
Retos en el Contexto Militar
Pregunta: Se dice que el rechazo a María Corina Machado se debe a la falta de apoyo militar. ¿Es esto un obstáculo para la democracia?
Respuesta: Así es. Los militares han sido testigos de numerosos eventos electorales, como la victoria de Edmundo González, y decidieron apoyar a la actual administración de facto. Continuamente, los ministerios y gobernaciones están en manos de la cúpula militar, lo que representa un dilema significativo para un potencial cambio.
Peticiones a la Comunidad Internacional
Pregunta: ¿Qué solicita a la comunidad internacional?
Respuesta: Que comprendan que, en la situación actual, no hay una transición a la democracia en Venezuela. Es crucial fortalecer canales multilaterales para prevenir la barbarie y otros eventos adversos en el futuro.
Pregunta: A pesar de su postura en contra de la operación estadounidense, muchos venezolanos en el exilio celebraron la caída de Maduro. ¿Qué piensa de eso?
Respuesta: Respeto los sentimientos de quienes celebraron el evento. Han pasado años de sufrimiento, aunque creo que Trump ha derrumbado la esperanza, al rechazar la posibilidad de elecciones a corto plazo y dejar al chavismo en el poder.
El Futuro de Venezuela
Pregunta: ¿Cuál es su visión de la Venezuela del futuro?
Respuesta: La veo con gran preocupación. La represión está aumentando y podría provocar un nuevo éxodo de personas que buscarán protección internacional, muchas de las cuales llegarán a Colombia, un país que no está preparado para recibirlas, no por logística, sino por falta de voluntad política. La sociedad civil venezolana ha sido gravemente afectada y vive en un clima de temor.