El Desafío del Gobierno de Gabriel Boric en Chile
En Santiago de Chile, durante agosto de 2024, se percibía un ambiente político sereno, contrastando con la agitación política común en México. En la patria de Pablo Neruda, las luchas por el poder toman un rumbo más ordenado, sin tendenciar hacia rupturas inesperadas.
Reformas y Dificultades
Gabriel Boric, el presidente chileno, enfrentaba desafíos significativos un año antes de las elecciones. Su principal objetivo era reformar un sistema de pensiones que, anteriormente, era modelo de privatización a nivel internacional, pero que ahora enfrentaba serias dudas. A pesar de múltiples negociaciones, los avances fueron modestos.
Un analista chileno destacó que la derecha ha sido más efectiva en la oposición frente a la izquierda en el poder, lo que sugiere que los temores enraizados desde la dictadura de Pinochet (1973-1990) todavía influyen en las dinámicas políticas actuales.
Un Contexto Diferente en América Latina
Boric y su coalición son distintos de otros líderes latinoamericanos. No se alinean con proclamas de apoyo a regímenes como los de Cuba, Nicaragua o Venezuela, siendo considerados como una “progres buenaondita” en términos mexicanos. Sin embargo, se anticipaba que su coalición perdería en las elecciones ante una derecha ultra que ha marcado la historia democrática post-Allende. Solo un milagro podría haber evitado esta derrota, un milagro que jamás llegó.
Reflexiones Tras los Plebsicitos Rechazados
En una entrevista con Javier Lafuente y Rocío Montes, Boric reflexionó sobre los dos plebiscitos que el pueblo chileno rechazó: el primero en 2022 por parte del Gobierno y el segundo en 2023 promovido por la oposición. Para el presidente, esta decisión es un indicativo de la madurez de la ciudadanía, quien, según él, “fue muy sabia en rechazar ambos textos” porque las mayorías intentaron desestimar las minorías, lo cual no es la forma de construir un país.
El Desafío de la Inseguridad y la Migración
Bajo su mandato, Boric observó un aumento en la demanda de orden relacionado con cuestiones reales como la delincuencia y la migración. Reconoció que la izquierda no ha logrado representar adecuadamente este deseo de orden, que no necesariamente tiene que ser considerado como un enfoque de derecha. “El orden es certeza y estabilidad”, afirmó, señalando que la prioridad de los votantes es la seguridad, especialmente en un contexto donde el miedo ha sido utilizado por la derecha para movilizar el voto.
Críticas a la Izquierda y el Contexto Regional
Boric, que no ha confirmado su retorno a la política electoral, concluyó que la izquierda debe enfocarse en ofrecer resultados concretos en lugar de hacer declaraciones fugaces. Aceptó que su postura crítica hacia países como Nicaragua y Venezuela ha suscitado descontento entre otras fuerzas progresistas. Sin embargo, enfatizó que se pueden mantener principios sin facilitar dictaduras que violen derechos y generen pobreza.
Reflexiones sobre la Derrota Electoral
La derrota de la izquierda en las elecciones del 14 de diciembre provocó análisis sobre la tendencia de triunfos derechistas en América Latina. Boric recalcó que la responsabilidad en el ejercicio del gobierno debe primar sobre la espectacularidad, y que reconocer y aprender de las derrotas es vital para la política chilena.
La próxima presidencia, que fue ganada por José Antonio Kast, no solo se debe a una moda antiprogresista, sino también al trabajo constante realizado en el territorio, lo que ilustra la desconexión que existe entre la izquierda y las necesidades de los ciudadanos.
Chile se presenta como una excepción en medio de la inestabilidad política en la región, demostrando un proceso electoral en el que la normalidad y el respeto a las normas prevalecen.