La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México ha decidido renunciar a las camionetas blindadas que había anunciado adquirir recientemente. Esta medida fue presentada como parte de un esfuerzo por “garantizar condiciones adecuadas de seguridad” para sus ministros, aunque generó controversia debido al contexto de austeridad que los mismos integrantes del Alto Tribunal se han impuesto.
Decisión de no utilizar los vehículos blindados
En un comunicado emitido a través de sus redes sociales, la SCJN informó que “ministras y ministros de esta Corte han decidido no utilizar los vehículos adquiridos”. Además, se indicó que solicitarán el inicio de un proceso para su devolución o, en su defecto, la disposición de estos automóviles a jueces que enfrenten mayores riesgos, respetando la normatividad vigente.
Compromiso con la austeridad y la eficiencia
La SCJN reafirmó su compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo, prometiendo “trabajo permanente para lograr una justicia real y verdadera”. Para brindar más claridad sobre la situación, se llevará a cabo una conferencia de prensa en las instalaciones del Máximo Tribunal.
Justificación de la compra inicial
Previamente, la Corte había defendido la adquisición de estos vehículos, señalando que la decisión fue respaldada por opiniones técnicas de autoridades federales. En ese sentido, se afirmó que las camionetas en uso no cumplían con los estándares adecuados de seguridad, lo que ponía en riesgo su operatividad.
La SCJN subrayó que la renovación de los vehículos se realizó “en estricto apego a la normatividad interna vigente emitida en 2019”, que estipula la necesidad de renovar este tipo de automóviles por seguridad y servicio, cada cuatro años o antes si las condiciones del vehículo no son seguras.