José Antonio Kast y su camino hacia La Moneda en las elecciones chilenas
A pesar de situarse en segundo lugar con un 23,9% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales chilenas, el republicano José Antonio Kast vivió la noche electoral de diciembre como un triunfo. La candidata izquierdista Jeannette Jara obtuvo un 26,8%, pero las diferencias con los comicios de 2021 fueron notables. En aquella ocasión, el apoyo de la derecha tradicional tarde en llegar y estuvo condicionado a su compromiso democrático. Sin embargo, en esta elección, la unión del sector fue inmediata y sin requisitos, destacando la presencia de figuras como Evelyn Matthei y Johannes Kaiser, quienes también buscaron la unidad de la derecha chilena.
Estrategia Electoral y Mensaje Focalizado
Conscientes de la importancia de la estrategia, el equipo de Kast comenzó a preparar la segunda vuelta dos semanas antes de la primera. Martín Arrau, coordinador de la campaña, organizó un cuidadoso despliegue de actividades públicas. El enfoque principal se basó en criticar al Gobierno de Gabriel Boric y presentar a Jara como un continuador de una administración considerada “fracasada”. Además, se evitó pronunciarse sobre sus opiniones acerca de Augusto Pinochet y temas polémicos como el aborto y el matrimonio homosexual.
Se intensificó el despliegue territorial, se mantuvo una constante coordinación con los representantes de los partidos de la derecha, y el mensaje enfatizó la amenaza de expulsar a los 330.000 migrantes en situación irregular en Chile. El cambiador de eslogan, pasando de “La fuerza del cambio” a “Uno para todos, todos por el cambio”, reflejó su intención de consolidar alianzas.
Apoyo Internacional y Domesticado
El inicio de la segunda etapa de la campaña recibió un impulso tras las comunicaciones de Kast con líderes de derecha de varios países, como Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Giorgia Meloni (Italia). Estos contactos fueron compartidos en redes sociales, elevando su perfil como candidato presidencial durante sus actividades puerta a puerta.
A nivel interno, el respaldo comenzó a fluir, destacando la declaración de Cecilia Morel, viuda del expresidente Sebastián Piñera, y un encuentro con el exmandatario Eduardo Frei, que aunque no mostró apoyo explícito, fue interpretado como un golpe a la candidatura de la izquierda. Asimismo, líderes de partidos de centro, como Demócratas y Amarillos, le brindaron su apoyo, posicionando a Kast como una opción que abarca desde el centro hasta la extrema derecha.
Nuevos Clivajes en la Política Chilena
Históricamente, las elecciones en Chile eran vistas a través del prisma del plebiscito de 1988, donde se dividían los partidarios de la dictadura y quienes votaron en contra. Sin embargo, analistas sostienen que los comicios actuales reflejan un nuevo clivaje: aquellos que apoyaron el proyecto constitucional de la izquierda (38%) y quienes lo rechazaron (62%). Si Kast triunfa, se convertiría en el primer presidente chileno que votó «Sí» en el plebiscito de 1988, recordando que en años previos expresó admiración por Pinochet.
Plan Desafío 90: Preparativos para el Gobierno
El equipo de Kast se ha enfocado en un plan denominado Desafío 90, destinado a preparar su eventual llegada a La Moneda en marzo de 2026. Este plan incluye medidas específicas para los primeros tres meses de Gobierno, buscando implementar cambios significativos. El economista Bernardo Fontaine coordina este esfuerzo, que contempla la presentación inmediata de proyectos de ley y acciones de gestión del Estado.
Dentro de este marco, se han creado comités dedicados a áreas sociales, de vivienda y finanzas públicas. Este último, liderado por Jorge Quiroz, se ocupa de cómo ejecutar el prometido ajuste fiscal de 6.000 millones de dólares en los primeros 18 meses, aunque aún no se han detallado las áreas de recorte. La revisión de medidas que no requieran aprobación del Congreso está en marcha, enfocándose inicialmente en políticas de seguridad y migración.
Una pregunta recurrente es con quién gobernará Kast si es elegido. Agustín Squella, presidente de la formación ultra, ha afirmado la necesidad de una coordinación fluida con Chile Vamos y otros partidos opositores al Gobierno actual, buscando que todos se sientan parte del nuevo proyecto.
No obstante, Kast y su equipo han comenzado a moderar las expectativas. Martín Arrau señaló que “no se espera que todo cambie el primer día”, anticipando un periodo de transición más prolongado.