Israel Lanza un Nuevo Ataque Contra Irán
Ocho meses después de su último enfrentamiento, Israel ha llevado a cabo un nuevo ataque contra Irán, una acción anunciada sorpresivamente por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz. El ataque se produjo alrededor de las 08:00 hora local, justo después de que sonaran las sirenas antiaéreas en Israel, lo que creó la expectativa de una respuesta por parte de Teherán. Según la agencia Fars, varios misiles han caído en la capital iraní, y como reacción, Israel ha cerrado su espacio aéreo.
Un Contexto de Tensión Bilateral
Históricamente, Israel ha mantenido una guerra encubierta contra Irán a través de ciberataques, asesinatos de científicos nucleares y ataques indirectos utilizando aliados. Este reciente conflicto marca el cuarto enfrentamiento directo entre ambos países en los últimos dos años. Aunque no se ha especificado abiertamente como objetivo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, parece buscar aprovechar la creciente debilidad del régimen iraní y de sus milicias patrocinadas, como Hezbolá, con la intención de desestabilizarlas. Un potencial líder a considerar sería Reza Pahlavi, hijo del último sha de Persia, que mantuvo una alianza con Israel antes de la revolución islámica de 1979.
Preparativos y Respuesta Militar
Desde 2024, los enfrentamientos entre Israel e Irán han sido seguidos de una rápida escalada militar. Durante este tiempo, Israel ha mantenido sus fuerzas en máxima alerta y ha coordinado estrategias con Estados Unidos. Netanyahu advirtió recientemente sobre la tenacidad de los elementos extremistas en la región y las consecuencias de cualquier ataque iraní: «Si los ayatolás cometen el error de atacarnos, experimentarán una respuesta que ni siquiera pueden imaginar”.
En un desarrollo significativo, Israel ha recibido recientemente 12 cazas F-22, uno de los aviones más avanzados del mundo, en un movimiento poco común que subraya la cooperación militar con EE.UU. El gobierno israelí también ha enviado advertencias a Líbano, indicando que, si Hezbolá entra en el conflicto en apoyo a Irán, bombardeará infraestructuras clave, incluido el único aeropuerto operativo del país.
Simulacros y Preparaciones Civiles
Además, el aeropuerto Ramón realizó un simulacro de emergencia con la participación de fuerzas de seguridad, mientras que el Ayuntamiento de Haifa ha solicitado la preparación inmediata de refugios públicos que han sido utilizados para otros fines. Estos movimientos reflejan un estado de alerta creciente en la sociedad israelí frente a la posible escalada del conflicto.
La Percepción Irani y la Respuesta a un Ataque Militar
Irán ha dejado claro que no se mantendrá al margen si el conflicto se intensifica. La República Islámica ve a Israel como un “Estado número 51” de EE. UU. y un objetivo natural en su estrategia de defensa. Recientemente, se observó un mural en Teherán que enfatizaba este punto, simbolizando la animosidad entre los dos países.
Industria Militar y Éxitos Anteriores
La industria armamentística israelí ha estado trabajando a un ritmo acelerado en la producción de interceptores Arrow 3, cruciales en sus últimas confrontaciones con Irán. Aunque las autoridades israelíes mantienen en secreto los detalles de los daños sufridos por sus instalaciones militares, se ha destacado la eficacia de su defensa, logrando interceptar un 86% de los misiles enemigos en su conflicto más reciente.
Recapitulación de Enfrentamientos Previos
A lo largo de este año, Israel ha demostrado su capacidad militar superior, empleando más de 200 drones en sus ataques sin que ninguno fuera interceptado. En un ataque posterior, se mostró que contaba con hasta 50 cazas en el aire sobre Teherán, destacando su dominio militar en la región.
Las tensiones han aumentado en los últimos meses, marcadas por ataques directos israelíes contra altos mandos de Irán y sus aliados, como Hamas y Hezbolá. Estos actos han provocado una escalada de ataques en represalia por parte de Irán.
Riesgos y Consecuencias
A pesar de la predisposición de Israel para un cambio de régimen en Irán, analistas subrayan que cualquier conflicto prolongado podría conllevar serios riesgos para el propio Estado israelí. La eliminación de la República Islámica consolidaría aún más la supremacía regional israelí, aunque la situación política interna de Netanyahu se muestra delicada ante las próximas elecciones.