El pasado miércoles, la basílica de Santa Inés de Extramuros en Roma se convirtió en el escenario de una esperada presentación que ha generado gran expectación. Un busto en mármol del Cristo Salvador, que ha estado en la iglesia desde el siglo XVII, podría ser una obra maestra del renombrado artista Miguel Ángel Buonarroti. Esta afirmación proviene de la investigadora independiente Valentina Salerno, quien ha publicado un ensayo de 25 páginas para respaldar su teoría, aunque su trabajo carece de la validación de expertos en la materia.
Durante la rueda de prensa, Salerno afirmó: “He presentado todas las pruebas documentales tras nueve años de investigación en archivos y museos de todo el mundo. Puedo afirmar que el busto es de Miguel Ángel, aunque después se perdiera ese rastro”. Esta presentación también contó con la presencia del abad de Santa Inés, el profesor Michele Rak, y un coronel de los carabinieri, lo que sorprendió a muchos, ya que la falta de expertos en Miguel Ángel fue notable.
Valentina Salerno no es una especialista en historia del arte. “Siempre he sido amante de la arqueología, pero no me gradué”, explicó. Su interés por Miguel Ángel surgió al buscar información para una novela biográfica sobre el artista, lo que la llevó a investigar el busto en la basílica, logrando así cambiar la dirección de su proyecto. La ausencia de un título formal no ha impedido que su investigación despierte la curiosidad de los asistentes.
La base de su investigación se apoya en documentos notariales, guías turísticas y análisis estilísticos que aportan un enfoque intrigante. Salerno sostiene que Miguel Ángel organizó la ocultación de sus obras en una habitación secreta en la iglesia de San Pietro in Vincoli antes de su muerte, asegurando que estas obras fueran preservadas para sus amigos y seguidores en lugar de su heredero. También menciona que una de las personas con llave podría haber sido Tommaso de’ Cavalieri, joven cortesano del que Miguel Ángel se enamoró fervientemente.
La teoría de Salerno sugiere que el Cristo Salvador podría ser, en realidad, un retrato de Cavalieri. Sin embargo, la falta de imágenes de este cortesano complica la verificación de su teoría, aunque menciona haber encontrado una representación en una pintura de la época. Es fundamental que académicos y estudiosos validen estas afirmaciones a través de un exhaustivo análisis.
Salerno ha seguido la trayectoria del busto desde la muerte de Cavalieri hasta su llegada a la basílica de Santa Inés, donde ha estado expuesto al público. Pese a que documentos antiguos lo atribuyen a Miguel Ángel, el busto figura en el catálogo oficial de 2005 como “Cristo Salvador (escultura) ámbito romano segunda mitad del siglo XVI.” Recientes informaciones indican que el Vaticano estaría considerando crear un comité de expertos para evaluar estas nuevas teorías, aunque esta noticia no ha sido confirmada.
En Italia, la aparición de una escultura o pintura atribuida a un artista clásico es un suceso común. Sin embargo, la identificación de una obra nueva de Miguel Ángel sería un acontecimiento sin precedentes, dado que, según su contemporáneo Giorgio Vasari, el artista supuestamente destruyó lo que quedó en su estudio antes de fallecer.
Mientras la comunidad académica evalúa la veracidad de las teorías de Salerno, su investigación está tomando forma y podría abrir nuevas líneas de discusión sobre la obra de Miguel Ángel. Por si fuera poco, Salerno ya ha registrado la web michelangelomuseum.it y ha publicado un libro infantil que recorre siete iglesias relacionadas con el artista.