Normalización del Sistema Educativo Chileno Tras Crisis Sanitaria
Después de casi cuatro años de esfuerzos para reactivar el sistema educativo chileno, se puede afirmar que ha alcanzado una normalización suficiente para continuar su desarrollo. Este proceso no fue sencillo y requirió múltiples estrategias en lo que se conoce como un verdadero Gobierno de emergencia.
Impacto de la Crisis Sanitaria en la Educación
El año 2022 marcó un momento crítico, donde se enfrentaron los efectos acumulados de la crisis sanitaria. Este periodo estuvo caracterizado por una drástica caída en los puntajes del Simce, alcanzando el peor desempeño en una década. Además, la tasa de inasistencia grave se duplicó con respecto a años anteriores, mientras que la desvinculación escolar aumentó al 1,7%. También se observó un incremento considerable en las denuncias por convivencia escolar ante la Superintendencia de Educación.
Recuperación y Avances Educativos
Cuatro años después, los indicadores educativos reflejan una notable recuperación. No solo se han compensado las pérdidas provocadas por la pandemia, sino que se han superado niveles anteriores a esta, marcando el inicio de un nuevo ciclo de desempeño educativo en Chile. Las comunidades han desempeñado un papel fundamental en este proceso, y el inicio del año escolar 2026 muestra condiciones significativamente mejores que en 2022.
Logros en Aprendizaje y Asistencia Escolar
En términos de aprendizaje, 2024 se destacó por los puntajes más altos en el Simce para estudiantes de cuarto básico, con 278 puntos en Lectura y 264 en Matemática. Asimismo, se registró la tasa de desvinculación escolar más baja jamás documentada, disminuyendo a un 1,3%. Este avance es especialmente notable entre los estudiantes de grupos socioeconómicos más vulnerables.
La recuperación de la asistencia escolar también ha sido significativa, con un aumento del 16,5% en el nivel parvulario respecto a 2022, alcanzando un promedio del 78,9% en 2025. En la educación básica, la asistencia promedió un 87,4%, cerca de cinco puntos por encima de 2022 y apenas 1,5 puntos debajo de los niveles de 2018.
Evaluación y Reformas del Sistema Educativo
Durante estos años, el Ministerio de Educación ha llevado a cabo una evaluación rigurosa de las reformas recientes, como el Sistema de Admisión Escolar (SAE) y la Nueva Educación Pública. Las evaluaciones no recomendaron finalizar estos procesos, sino que propusieron ajustes para optimizar su funcionamiento y maximizar sus resultados, abordando las deficiencias identificadas.
En relación al SAE, se han incorporado las sugerencias de la Mesa Técnica evaluadora, y se ha presentado un proyecto de ley al Congreso que busca perfeccionar su operación. Esta herramienta ha demostrado ser fundamental para los procesos de admisión escolar, siendo valorada positivamente por los expertos.
Función del Sistema de Admisión Escolar
El SAE no solo es un mecanismo de asignación de vacantes, sino que también es clave para la planificación territorial del sistema educativo y para identificar situaciones de exclusión escolar. En el último proceso regular, permitió reincorporar a 169.622 estudiantes que habían abandonado su escolaridad.
Impulso de la Nueva Educación Pública
La Nueva Educación Pública ha mostrado buenos resultados a nivel de aprendizaje y vinculación escolar, siendo considerada un sostenedor que ha reducido de manera significativa la tasa de desvinculación. Con la recomendación del Consejo de Evaluación, se han instalado 25 nuevos Servicios Locales, aumentando la cobertura del sistema educativo local.
Agenda Legislativa en Educación
Se ha implementado una agenda legislativa robusta, abordando deficiencias históricas y demandas del sector. Entre ellas, se encuentra la reparación de la Deuda Histórica, la modernización del Sistema Único de Evaluación Docente, y la homologación de remuneraciones para educadores de la educación inicial.
Resultados y Perspectivas Futuras
La educación chilena ha mostrado capacidad para mantener a más jóvenes en el sistema educativo y mejorar de manera sostenida los resultados de aprendizaje, especialmente en la educación básica y entre los sectores más vulnerables. Estos logros son el resultado de un conjunto de esfuerzos de reactivación y de la colaboración de las comunidades, así como de herramientas como el SAE y la Nueva Educación Pública.
A medida que el país avanza en su camino hacia la mejora educativa, es crucial reconocer los avances y consolidar los procesos que han llevado al sistema educativo a un estado más sólido.