Ilia Malinin provoca revuelo en el hielo de Milán con su gatillazo

Ilia Malinin provoca revuelo en el hielo de Milán con su gatillazo

La reciente competencia de patinaje artístico en Milán ha dejado a todos los espectadores con una mezcla de emociones. Simone Biles, ícono del deporte, aplaudió desde la grada mientras Ilia Malinin, conocido como el «dios del quad», se encontraba visiblemente afectado tras recibir su calificación de 156,33 puntos, lo que lo situó en la octava posición y marcó su primera derrota en dos años. En medio de su tristeza, Malinin se acercó a Mijaíl Shaidorov, un joven kazajo de 21 años, quien sorprendió al proclamarse campeón olímpico.

Este evento subraya la grandeza de los Juegos Olímpicos: ninguno de los competidores es sobrehumano. Malinin, con una trayectoria impresionante y una reputación de perfección, no estaba exento de vulnerabilidades. Su actuación fue su peor en mucho tiempo, especialmente considerando que había deslumbrado previamente con siete cuádruples en la final del Grand Prix el pasado noviembre.

A lo largo de su rutina, Malinin experimentó dos caídas significativas, limitando su programa a solo un salto cuádruple y un Axel simple, en lugar del cuádruple que todos esperaban. En la última práctica, no en la pista olímpica, la tensión era palpable. El joven, que recientemente cumplió 21 años, compartía tiempo con sus padres, que son sus entrenadores, y reflexionaban sobre su rutina mientras disfrutaban de momentos sencillos juntos, como la cena.

La atmósfera en el pabellón helado de Milán era electrizante. El público estaba ansioso ante la posibilidad de presenciar un nuevo hito en la historia del patinaje artístico. Ilia Malinin, hijo de patinadores rusos emigrados, ha llegado al mundo del patinaje con la intención de redefinirlo e instalarse en la memoria colectiva como el que trajo consigo la revolución de los cuádruples. Su objetivo es dejar una huella imborrable en la historia: todo lo que ocurra después del 13 de febrero se registrará como DM, «después de Malinin».

Sin embargo, en esta competencia, no todo salió como se esperaba para el joven prodigio. Su objetivo de ejecutar un cuádruple Axel parecía cercano, pero el resultado lo llevó a enfrentar la dura realidad del deporte. Malinin, al igual que otros competidores como el japonés Yuma Kagiyama, busca constantemente los límites del rendimiento humano y artístico, enfrentándose a los desafíos que la elite del patinaje le impone.

Estos Juegos Olímpicos no solo marcan un capítulo en la carrera de Malinin, sino que también representan la búsqueda de aquellos que han intentado emular a grandes del patinaje, como Yuzuru Hanyu. Hanyu, quien se cayó en su intento de incluir un cuádruple Axel en Pekín, dejó un legado complicado: la gloria y las caídas son parte integral de la historia del deporte. En este contexto, Malinin continúa su camino en la búsqueda de la grandeza y la perfección en el hielo.

0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments

Puede que te interese