Fallecimiento de Héctor Alterio: Un ícono del cine y el teatro argentino
Héctor Alterio, una figura fundamental en la cultura argentina, falleció recientemente, dejando un legado imborrable en el cine, el teatro y la televisión. Su carrera se extiende a lo largo de varias décadas y ha tocado la memoria sentimental de múltiples generaciones en Argentina. Alterio se vio obligado a abandonar Buenos Aires en 1975 debido a las amenazas del grupo paramilitar de extrema derecha, Triple A, aunque nunca se alejó del todo de su país natal. La Asociación Argentina de Actores expresó su pesar, afirmando que “su legado deja una huella de compromiso y excelencia artística”.
Vida y carrera de un artista influyente
Nacido como Héctor Alterio Benjamín Onorato en 1929 en Buenos Aires, en una familia de inmigrantes italianos, su pasión por la actuación apareció a temprana edad. A pesar de compaginar su educación con varios trabajos, se sumergió en el mundo del teatro durante los efervescentes años sesenta, un periodo que también estuvo marcado por su compromiso social y político.
Alterio fue parte del Nuevo Teatro, un movimiento renovador que dejó huella en la escena argentina. Su filmografía es extensa, destacando roles en películas como La piel del amor, Quebracho y, especialmente, La Patagonia Rebelde, un largometraje que abordó la histórica huelga de obreros en 1920. Sin embargo, su reconocimiento internacional llegó con La historia oficial, dirigida por Luis Puenzo, que le otorgó a Argentina su primer Oscar a la mejor película extranjera en 1986.
Un exilio marcado por amenazas
El éxito de La tregua en el Festival de Cine de San Sebastián provocó una serie de amenazas hacia Alterio, lo que lo llevó a decidir quedarse en España y trasladar a su familia. Este filme, que retrataba una familia disfuncional, fue clave en su carrera y contribuyó a la tensión política que enfrentó en su país.
Regreso y colaboraciones destacadas
Pese a su éxodo, Alterio regresó a Argentina y trabajó con destacados directores como Marcelo Piñeyro en películas como Cenizas del paraíso, Caballos salvajes y Plata Quemada. Su interpretación en Caballos salvajes, donde su famoso grito quedó grabado en la memoria colectiva, consolidó su posición en la industria del entretenimiento argentino. Asimismo, su trabajo con Juan José Campanella, que incluyó tanto El hijo de la novia como la serie Vientos de agua, dejó una marca imborrable en su trayectoria.
La nostalgia del regreso
A sus 90 años, Alterio regresó a los escenarios de Buenos Aires con Mi Buenos Aires, una obra que reflejaba su vida y sus sentimientos hacia su país a través de textos de importantes poetas y compositores. Su representación de Buenos Aires como un «paraíso perdido» resonó con el público, creando un vínculo emocional que perduró hasta su fallecimiento.
La partida de Héctor Alterio nos recuerda la importancia de su contribución artística y el impacto que tuvo en la cultura argentina.