Despliegue Militar en Sinaloa: 1,600 Tropas para Enfrentar la Inseguridad
El Gobierno de México ha desplegado este jueves a 1,600 militares en Sinaloa con el objetivo de combatir la violencia generada por los cárteles que operan en la región. La información fue confirmada por la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), que destacó que los efectivos fueron trasladados en cuatro aviones de la Fuerza Aérea Mexicana a las principales ciudades de Culiacán y Mazatlán, zonas críticas para las actividades delictivas de estos grupos criminales. Dentro del contingente, se incluyen 90 miembros del Cuerpo de Fuerzas Especiales.
Objetivos de la Misión Militar
La misión de los soldados en Sinaloa es actuar en coordinación con las autoridades estatales y locales, enfocándose en tareas de disuasión, prevención y patrullaje. Este esfuerzo busca generar un ambiente de seguridad y tranquilidad para los habitantes de ambas ciudades, que han sufrido un aumento significativo en la violencia.
Contexto de la Inseguridad en Sinaloa
Este despliegue militar se produce en medio de una oleada de violencia. En un incidente reciente, el presidente del Movimiento Ciudadano en Sinaloa, Sergio Torres, y la legisladora Elizabeth Montoya resultaron heridos tras un ataque a balazos en el centro de Culiacán. Además, la empresa canadiense Vizsla Silver informó el secuestro de diez mineros en el municipio de Concordia, lo que resalta la intensidad de la crisis de seguridad que enfrenta el estado.
Escenario Actual de los Cárteles
La violencia en Sinaloa ha escalado desde la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses a finales de julio de 2024. Este hecho, vinculado con el conflicto interno en el Cártel de Sinaloa, ha incrementado las disputas entre las facciones de Los Mayos y Los Chapitos, generando un clima de mayor inseguridad y temor en la población.
Estrategias de Seguridad del Gobierno Federal
La decisión del Gobierno, encabezado por Claudia Sheinbaum, forma parte de una reconfiguración de la estrategia de seguridad nacional, que en meses recientes se había concentrado en Michoacán. La violencia desatada por el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, evidenció la grave situación de inseguridad en el país, lo que motivó la implementación de nuevas tácticas de seguridad que han resultado en la detención de más de 400 personas y la incautación de numerosas armas y precursores químicos.