Gerardo Arteaga impulsa la adrenalina en Chile con nueva montaña rusa

Gerardo Arteaga impulsa la adrenalina en Chile con nueva montaña rusa

El chileno Gerardo Arteaga Oehninger (1944-2025) dejó una marca indeleble en la industria del entretenimiento en Chile. Desde sus años como estudiante en el colegio jesuita San Ignacio, fue cautivado por las fascinantes historias del sacerdote belga Josse Van Der Rest, un exfrancotirador y espía durante la Segunda Guerra Mundial. Tras llegar a Chile en 1958, Van Der Rest se convirtió en el mentor de Arteaga, quien, décadas después, se vería involucrado en proyectos que cambiarían el panorama recreativo del país.

El nacimiento de Fantasilandia

En la década de 1970, mientras trabajaba como agrónomo y empresario, Arteaga recibió una inesperada llamada de Van Der Rest, quien necesitaba financiamiento para el Hogar de Cristo, una fundación que apoya a los más vulnerables. El religioso sugirió que pidiera un crédito, trayendo a Arteaga una idea revolucionaria: los autos chocadores. Al recibir este impulso, Arteaga decidió dar un giro a su carrera.

Utilizando un taller de maquinaria pesada, restauró los autos y los llevó al Estero Marga Marga, en Viña del Mar. La respuesta del público fue abrumadora, lo que le inspiró a emprender un proyecto más ambicioso. Durante un viaje de negocios a Sao Paulo, se percató de la construcción de un parque de diversiones y, a su regreso a Santiago, compartió su visión con su esposa, María Inés Cerda, y con el alcalde de Santiago, Patricio Mekis. Con la concesión de 6,5 hectáreas en el Parque O’Higgins, Arteaga, junto a socios del sector agrícola, formalizó su primer gran proyecto.

Apertura y legado

Fantasilandia abrió sus puertas el 26 de enero de 1978, en plena dictadura de Augusto Pinochet, con ocho atracciones adquiridas de empresas españolas, italianas y alemanas. Entre ellas, los icónicos autos chocadores, que marcarían la infancia de miles de chilenos. Después de casi 50 años en el Parque O’Higgins, el recinto se prepara para una mudanza en 2027 a Lo Herrera, un terreno cinco veces más grande, que incluirá un parque acuático.

Gerardo Arteaga Cerda, hijo del fundador y actual gerente general de Fantasilandia, busca honrar el legado de su padre. El nuevo parque exhibirá una camioneta verde, símbolo de la labor del padre Hurtado, además de una estatua en su memoria. En 2022, Gerardo Arteaga Oehninger fue reconocido como el primer chileno en ingresar al Salón de la Fama de la Asociación Internacional de Parques de Atracciones (IAAPA), un honor que solo han recibido unos pocos latinoamericanos.

Un empresario con visión social

El espíritu emprendedor de Arteaga estuvo en sintonía con la obra del padre Van Der Rest, quien también provenía de una familia de empresarios. La conexión entre ambos quedó reflejada en la tradición de que cada diciembre, Fantasilandia cierra un día sus puertas para recibir a las familias del Hogar de Cristo, un evento que atrae entre 3,000 y 4,000 personas cada año.

Recuerdos y legado familiar

En el funeral de Arteaga Oehninger el 14 de agosto, se distribuyó una oración que él recitaba todas las noches con su esposa. Esta plegaria, que le recordaba su propósito de vivir con generosidad, fue un reflejo de su compromiso con el bienestar de los demás. La influencia de su infancia y de los valores que cultivó en su juventud siguen presentes en su legado.

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