El Pleno Empleo y sus Limitaciones: Una Reflexión desde la Política Social
El ministro de Hacienda de Chile, Jorge Quiroz, recientemente planteó la idea de que “la mejor política social —idealmente, la única— es el pleno empleo”. Este enunciado, que parece lógico a primera vista, presenta una serie de matices que merecen un análisis más profundo.
Distinción entre Problemas Sociales Absolutos y Relativos
La afirmación de Quiroz implica una confusión fundamental al tratar de igualar dos problemas sociales distintos. Por un lado, están los problemas absolutos, que se refieren a la incapacidad de acceder a las necesidades básicas para vivir dignamente. Por otro, los problemas relativos, que se centran en el rezago sistemático dentro de la jerarquía de oportunidades disponibles.
Impacto del Crecimiento Económico
Imaginemos un país en constante crecimiento donde el pleno empleo es alcanzado. En teoría, esto podría llevar a una mejora general en las condiciones materiales, reduciendo la pobreza y aumentando el acceso a la salud y la nutrición. Sin embargo, este crecimiento económico no necesariamente transforma la distribución de oportunidades.
En una economía de mercado, muchos logros relevantes, como el acceso a la educación superior o empleos bien remunerados, no se determinan por mínimos absolutos, sino por posiciones relativas. Por ejemplo, las universidades más prestigiosas no solo buscan evaluar a quienes superan un puntaje mínimo, sino a aquellos que obtienen los mejores resultados en la competencia.
La Competencia Posicional en la Sociedad
La competencia en el acceso a oportunidades es posicional. Esto significa que, si todos los grupos mejoran en igual proporción, las posiciones relativas se mantienen sin cambios. Es esencial reconocer que las familias con mayores recursos pueden ofrecer a sus hijos condiciones de educación, contactos y capital cultural que perpetúan las ventajas de generación en generación.
Políticas Redistributivas Necesarias
Este fenómeno no es nuevo, y es parte fundamental de la política social en las democracias avanzadas. Para asegurar que el destino de las personas no dependa de su origen, es crucial implementar políticas que redistribuyan el acceso a oportunidades, como el gasto social progresivo en educación, salud y vivienda.
La evidencia respalda esta necesidad. Un estudio reciente del Banco Mundial indica que los países que crecen sin implementar políticas redistributivas no solo mantienen baja movilidad social, sino que pueden incluso disminuirla. En el caso de Chile, un informe de la OCDE revela que persisten barreras que impiden la movilidad intergeneracional, perpetuando así las desventajas de las familias menos favorecidas.
En Resumen
El crecimiento económico y el pleno empleo son condiciones necesarias pero no suficientes para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Una economía basada solamente en estos factores, sin políticas sociales que promuevan la redistribución de oportunidades, perpetúa las desventajas y ventajas heredadas de los padres a los hijos.