La crisis de salud en Colombia: Tragedia en Cúcuta y el caso de Kevin Acosta
La crisis del sistema de salud en Colombia ha tomado un giro trágico con la muerte de Cecilia Quintero, una mujer de la tercera edad que falleció mientras reclamaba medicamentos en un dispensario de Nueva EPS en Cúcuta. Este incidente ha causado indignación a nivel nacional, especialmente después de que un video mostrara a Quintero explicando su desesperante situación antes de desmayarse en la droguería de la caja de compensación Cafam.
Contexto del incidente en Cúcuta
El video, grabado por el periodista local Jorge Gómez, revela que Quintero esperaba medicamentos urgentes para su hijo, quien tiene una discapacidad del 70%, y para su esposo, quien sufre de problemas cardiovasculares. La mujer también necesitaba medicamentos para su propia afección renal, siendo estas entregas retrasadas durante más de siete meses. En sus declaraciones, Quintero denunció irregularidades en la entrega de fármacos, incluyendo supuestos acaparamientos y constantes aplazamientos en los dispensarios.
Tras su desvanecimiento, Droguerías Cafam activó los protocolos de emergencia, pero la compañía negó cualquier irregularidad en la atención ofrecida. “Confiamos en que las autoridades esclarecerán la situación”, afirmaron en un comunicado.
Reacción de la Defensoría del Pueblo
La Defensoría del Pueblo también se pronunció ante esta tragedia, evidenciando el deterioro del sistema de salud en Colombia. En su comunicado, explicaron que “la crisis de medicamentos y salud ha cruzado límites inhumanos” y que la vida de los ciudadanos no se debería ver reducida a trámites administrativos. La entidad exigió que quienes tienen responsabilidades en esta crisis deben rendir cuentas.
Otro trágico caso: la muerte de Kevin Acosta
La muerte de Cecilia Quintero no es un hecho aislado. En menos de una semana, el caso de Kevin Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia, también puso en evidencia las fallas del sistema de salud colombiano. Kevin falleció en un hospital de Bogotá tras sufrir una caída en bicicleta. Su familia denunció que los medicamentos necesarios para controlar su condición llegaron tarde, y estos también estaban bajo el mismo sistema de salud, Nueva EPS.
La opinión del Gobierno respecto a este asunto generó controversia. El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, sugirió que la responsabilidad recaía en la familia por permitirle al niño montar en bicicleta, a pesar de su condición. Esta afirmación fue criticada por profesionales de la salud, quienes defendieron la importancia de la actividad física en la vida de menores con hemofilia, siempre que se administren adecuadamente los tratamientos.